Tribuna Artrosis: prevención y tratamiento El triángulo de las Bermudas Inmovilización y traslado de accidentados Caballitos de mar Enfermedades infecciosas 39 plazas de médico ISM Torniquete: sí o no Una sentencia histórica Concurso de fotografía: Faros de España Ganador y finalistas Apnea obstructiva del sueño III Concurso de fotografía Viruela del mono Ganadores La luz que nos guía Green Navigation, “el Google Maps del mar” Mareas rojas: mitos y realidad Entra en vigor el Convenio 188 Cocineros a bordo Monstruos marinos Salud emocional en las tripulaciones Regularización por arraigo y formación Buques autónomos Acuerdo pensiones Tiburón a la vista Elena Martínez Carqués Allá donde mar y río son uno Se necesitan médicos para el ISM Mujeres en la pesca Observadores científicos Vida más allá del trabajo Trámites más sencillos Seguridad a bordo en los petroleros Entrevista a Gonzalo de la Vega CIAIM, los detectives del mar Conmoción cerebral La mayor tragedia en la costa cantábrica IV Concurso Fotográfico del ISM 75 aniversario Colegios ISM Balance tráfico portuario Convenio 188 Esofagitis eosinofílica Esos grandes desconocidos Pescadores de altura Trabajo dinámico y valorado Case Seychelles Fin a la veda de Francia Retos de sostenibilidad en la pesca, acuicultura e industria transformadora española Prácticos de Cartagena Varada Esperanza del Mar Cien años de las cofradías de pescadores Aprender a convivir con el dolor neuropático Expresiones marineras Reunión directores Carta a los pensionistas Habilidades para la vida Juan de la Cosa Navidad a bordo Jornada de directores del ISM en Santander puertos secos Elena Martínez Puerros asados Estibadores portuarios Bahía Levante De cómo acabó John Adams en Ferrol Granjas de algas marinas Guía Interactiva de Formación Barrio de pescadores de Burela Concurso fotografía Lecturas marineras Inmersión profesional Vértigo: equilibrio difícil Buques meteorólogos Reglamento EU ETS La joya desconocida de Granada Colosos marítimos Pesca ilegal Documento de Identidad del Marino Incendio Buques Formación ISM Internet en buques hospital Gustavo Santana Fugas de Metano Guía sanitaria a bordo Un acuerdo histórico Diez años custodiando el mar Alga invasora llega a Barcelona Galeón de Manila Elma Saiz y Borja Suárez en el ISM El ABCDE que salva vidas Exposición Amelía García Preocupante aumento de la piratería Informe Comercio Exterior 2023 Más modernos y participativos Cruceros - Revista Mar
Tribuna
El BBNJ no es solo para crear áreas marinas protegidas
27/03/2025
Más Mar
Opinión
Javier Garat (*)

En marzo de 2023, después de muchos años de negociaciones, se aprobó el Acuerdo en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar relativo a la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ por sus siglas en inglés). Recientemente, el Gobierno de España lo ha ratificado.
Es importante que los lectores sean conscientes de que el BBNJ aborda cuatro temas:
Desde Cepesca acogimos en su día con satisfacción este acuerdo, ya que creemos que podrá desempeñar un papel fundamental en la protección y el uso sostenible de zonas marinas que no están suficientemente reguladas para determinadas actividades económicas, respetando y aprovechando el éxito de la gestión pesquera.
Nosotros valoramos el reconocimiento a la gran labor que las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) vienen realizando desde hace décadas en materia de gestión pesquera y protección del medio ambiente. Este reconocimiento se ve reflejado en las disposiciones que establecen que no se puede menoscabar el alcance y el mandato de las OROP y que se deben respetar sus competencias. Así mismo, las disposiciones sobre recursos genéticos marinos no se aplicarán a la pesca regulada por el derecho internacional pertinente.
Esto es importante porque la pesca es la actividad más regulada en alta mar y es un buen ejemplo de cómo se pueden gestionar y proteger los ecosistemas marinos. En este sentido, si tenemos datos sólidos sobre los ecosistemas marinos en alta mar es, principalmente, por los datos que reportan nuestros pescadores. Ninguna otra actividad marina opera bajo un marco tan transparente y efectivo como el nuestro.
Lo que nos preocupa es que determinados grupos de presión y algunos gobiernos están simplificando el alcance del BBNJ a la creación de AMP en el 30% de las zonas de alta mar, dando a entender que en estas zonas no debería permitirse la pesca. El lector no debería dejarse confundir. Como decía antes, la pesca ya está regulada y, en su caso, deberían ser las OROP las que decidieran crear las AMP que afecten a la actividad pesquera y, en su caso, las otras medidas eficaces de conservación en áreas pesqueras (OECM). Todo ello debería hacerse basándose en las mejores recomendaciones científicas, caso por caso, y garantizando el equilibrio entre conservación y actividad económica, sin amenazar la producción de alimentos, tal y como se menciona en el artículo 2 del Acuerdo de París.
Esperemos que los gobiernos sean capaces de cumplir estos objetivos y que no se dejen influenciar por los que quieren aprovechar este acuerdo para atacar y limitar las actividades pesqueras en alta mar. Queremos seguir siendo un sector esencial y estratégico en el mundo, produciendo la proteína animal más saludable y con menor impacto de huella de carbono, tanto en las zonas económicas exclusivas como en alta mar.
(*) Javier Garat
Secretario general de CEPESCA
Leer más en el número 654 de la revista Mar
Es importante que los lectores sean conscientes de que el BBNJ aborda cuatro temas:
- Los recursos genéticos marinos, incluida la distribución justa y equitativa de los beneficios.
- Las herramientas de gestión basadas en áreas (ABMT), incluidas las áreas marinas protegidas (AMP).
- Las evaluaciones de impacto ambiental.
- La creación de capacidades y transferencia de tecnología marina.
Desde Cepesca acogimos en su día con satisfacción este acuerdo, ya que creemos que podrá desempeñar un papel fundamental en la protección y el uso sostenible de zonas marinas que no están suficientemente reguladas para determinadas actividades económicas, respetando y aprovechando el éxito de la gestión pesquera.
Nosotros valoramos el reconocimiento a la gran labor que las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) vienen realizando desde hace décadas en materia de gestión pesquera y protección del medio ambiente. Este reconocimiento se ve reflejado en las disposiciones que establecen que no se puede menoscabar el alcance y el mandato de las OROP y que se deben respetar sus competencias. Así mismo, las disposiciones sobre recursos genéticos marinos no se aplicarán a la pesca regulada por el derecho internacional pertinente.
Esto es importante porque la pesca es la actividad más regulada en alta mar y es un buen ejemplo de cómo se pueden gestionar y proteger los ecosistemas marinos. En este sentido, si tenemos datos sólidos sobre los ecosistemas marinos en alta mar es, principalmente, por los datos que reportan nuestros pescadores. Ninguna otra actividad marina opera bajo un marco tan transparente y efectivo como el nuestro.
Lo que nos preocupa es que determinados grupos de presión y algunos gobiernos están simplificando el alcance del BBNJ a la creación de AMP en el 30% de las zonas de alta mar, dando a entender que en estas zonas no debería permitirse la pesca. El lector no debería dejarse confundir. Como decía antes, la pesca ya está regulada y, en su caso, deberían ser las OROP las que decidieran crear las AMP que afecten a la actividad pesquera y, en su caso, las otras medidas eficaces de conservación en áreas pesqueras (OECM). Todo ello debería hacerse basándose en las mejores recomendaciones científicas, caso por caso, y garantizando el equilibrio entre conservación y actividad económica, sin amenazar la producción de alimentos, tal y como se menciona en el artículo 2 del Acuerdo de París.
Esperemos que los gobiernos sean capaces de cumplir estos objetivos y que no se dejen influenciar por los que quieren aprovechar este acuerdo para atacar y limitar las actividades pesqueras en alta mar. Queremos seguir siendo un sector esencial y estratégico en el mundo, produciendo la proteína animal más saludable y con menor impacto de huella de carbono, tanto en las zonas económicas exclusivas como en alta mar.
(*) Javier Garat
Secretario general de CEPESCA
Leer más en el número 654 de la revista Mar
¿Te ha gustado el artículo? ¡Compártelo!
