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Salud mental
Protección emocional ante las catástrofes
23/03/2026
ISM
ISM al día
Regina Espinosa López (*)

Los trabajadores del mar, incluidos militares, pescadores, personal de plataformas petrolíferas y tripulaciones de barcos mercantes, enfrentan condiciones laborales que los hacen especialmente vulnerables tanto a los desastres naturales como a los desastres provocados por el ser humano. Pasan gran parte de su tiempo en ambientes inhóspitos, en alta mar, alejados de la costa y de sus familias, o son los primeros intervinientes en un desastre, lo que incrementa los desafíos psicológicos que enfrentan. Esto puede tener un impacto negativo en su salud mental.
La exposición a diferentes situaciones potencialmente traumáticas puede conducir al desarrollo de diferentes problemas psicológicos, bien como víctimas directas del desastre, bien como intervinientes en el desastre (p.ej.: el personal militar). Los más habituales pueden ser:
Las reacciones comunes al estrés cuando se trabaja con víctimas de un desastre son: aumento o disminución de la actividad; consumo de sustancias y problemas de sueño; emociones intensas, como irritabilidad, frustración o culpa o trauma vicario (sentimientos de shock, horror o impotencia por las experiencias de las víctimas). También pueden desarrollarse reacciones más graves que requieren apoyo profesional: estrés por compasión (sensación de impotencia); fatiga por compasión (sentimientos de desmoralización y resignación); reexperimentación del trauma (revivir directa o indirectamente los eventos traumáticos); complejo de salvador (intentar controlar situaciones profesionales o personales); aislamiento y retraimiento (alejamiento de actividades sociales y abuso de sustancias); dificultades en las relaciones interpersonales (que pueden llegar a la violencia doméstica).
Por la posible exposición a diferentes situaciones potencialmente traumáticas se hace necesario desarrollar programas y estrategias para la prevención y el cuidado de la salud mental de estos trabajadores. Estas son algunas propuestas:
En resumen, los trabajadores del mar enfrentan un conjunto de factores únicos que afectan su salud mental. La combinación de aislamiento, exposición al peligro y la falta de acceso a apoyo psicológico puede llevar a la aparición de problemas serios de salud mental si no se abordan adecuadamente. Es crucial que las organizaciones responsables tomen medidas para proteger a estos trabajadores, proporcionando tanto prevención como atención psicológica después de un desastre. Por ello, es fundamental que los trabajadores del mar implementen estrategias de autocuidado para gestionar su salud mental, además de conocer y acceder a los recursos de apoyo disponibles.
Los trabajadores marítimos enfrentan varios tipos de desastres que afectan directamente a su bienestar mental:
Impacto
La exposición a diferentes situaciones potencialmente traumáticas puede conducir al desarrollo de diferentes problemas psicológicos, bien como víctimas directas del desastre, bien como intervinientes en el desastre (p.ej.: el personal militar). Los más habituales pueden ser:- Síntomas de ansiedad: Preocupación constante sobre el futuro, la seguridad personal o la de los seres queridos. Ataques de pánico (episodios súbitos de intenso miedo o terror, acompañados de síntomas físicos como taquicardia, sudoración, dificultad para respirar, mareos y una sensación de pérdida de control) o miedo anticipatorio, que es el temor continuo a la posibilidad de experimentar nuevamente un desastre, lo que puede llevar a la hipervigilancia y al miedo irracional a eventos cotidianos.
- Síntomas de depresión: Sentimientos de desesperanza, sensación de que el futuro es incierto o que nunca se recuperarán del desastre, pérdida de interés y falta de motivación, retraimiento social y desinterés en las relaciones.
- Fatiga emocional: El agotamiento mental o físico afecta a la toma de decisiones y el desempeño diario.
- Reacciones emocionales: Intensas después de un desastre, como el llanto incontrolable, expresión de tristeza, impotencia o frustración, irritabilidad o enfado.
- Culpa del superviviente: Un sentimiento de remordimiento por haber sobrevivido cuando otros no lo hicieron.
- Dificultad para concentrarse: A menudo, los afectados experimentan dificultades para concentrarse, organizarse o seguir rutinas debido a la agitación emocional.
- Problemas de sueño: Como el insomnio y las alteraciones del sueño como pesadillas, problemas de conciliación o despertares frecuentes durante la noche.
- Transtornos psicosomáticos: Dolores de cabeza, problemas gastrointestinales (náuseas, dolores de estómago, indigestión o diarrea) y dolores musculares a menudo relacionados con el estado emocional.
- Síntomas de disociación: Despersonalización (sensación de estar desconectado del propio cuerpo o de estar observándose desde afuera) y desrealización (sentir que el entorno o las situaciones no son reales o que se viven de manera irreal, como si se estuviera en un sueño).
- Abuso de sustancias: El alcohol y las drogas son a menudo empleados para mitigar el malestar emocional.
- Reacciones de adaptación positiva: En algunos casos, las personas desarrollan un sentido renovado de propósito o reconexión social tras un desastre.
Estrés y ansiedad
Un problema común tras vivir un desastre es el trastorno por estrés agudo, caracterizado por recuerdos intrusivos, hiperactivación, evitación y desconexión emocional. Estas reacciones son normales, pero si persisten o empeoran, pueden requerir una intervención psicológica para evitar la aparición de trastornos más graves, como el trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastorno de depresión mayor o algún trastorno de ansiedad.Las reacciones comunes al estrés cuando se trabaja con víctimas de un desastre son: aumento o disminución de la actividad; consumo de sustancias y problemas de sueño; emociones intensas, como irritabilidad, frustración o culpa o trauma vicario (sentimientos de shock, horror o impotencia por las experiencias de las víctimas). También pueden desarrollarse reacciones más graves que requieren apoyo profesional: estrés por compasión (sensación de impotencia); fatiga por compasión (sentimientos de desmoralización y resignación); reexperimentación del trauma (revivir directa o indirectamente los eventos traumáticos); complejo de salvador (intentar controlar situaciones profesionales o personales); aislamiento y retraimiento (alejamiento de actividades sociales y abuso de sustancias); dificultades en las relaciones interpersonales (que pueden llegar a la violencia doméstica).
Autocuidado
Por la posible exposición a diferentes situaciones potencialmente traumáticas se hace necesario desarrollar programas y estrategias para la prevención y el cuidado de la salud mental de estos trabajadores. Estas son algunas propuestas:- Educación sobre salud mental: Concienciar a los trabajadores y a los mandos superiores sobre la importancia de la prevención de problemas de salud mental.
- Programas de formación: Proponer el desarrollo de programas de entrenamiento en resiliencia y manejo del estrés.
- Psicoeducación: Importancia de la formación en salud mental y autocuidado para el personal.
- Prácticas de autocuidado: Consejos prácticos sobre ejercicio, técnicas de relajación y la importancia del tiempo de desconexión.
- Fomento de la comunicación: Crear un entorno donde se promueva el diálogo sobre la salud mental y se reduzca el estigma.
- Acceso a recursos: Asegurarse de que haya disponibles servicios de salud mental accesibles para el personal.
- Políticas organizativas: Promover un ambiente de trabajo más saludable, que incluya descansos adecuados, atención a la salud mental y entrenamiento en manejo del estrés.
En resumen, los trabajadores del mar enfrentan un conjunto de factores únicos que afectan su salud mental. La combinación de aislamiento, exposición al peligro y la falta de acceso a apoyo psicológico puede llevar a la aparición de problemas serios de salud mental si no se abordan adecuadamente. Es crucial que las organizaciones responsables tomen medidas para proteger a estos trabajadores, proporcionando tanto prevención como atención psicológica después de un desastre. Por ello, es fundamental que los trabajadores del mar implementen estrategias de autocuidado para gestionar su salud mental, además de conocer y acceder a los recursos de apoyo disponibles.
Tipos de desastres
Los trabajadores marítimos enfrentan varios tipos de desastres que afectan directamente a su bienestar mental:- Tormentas y huracanes: Los ciclones, huracanes y tormentas tropicales representan una amenaza constante para las embarcaciones en el mar que pueden causar accidentes graves o incluso hundimientos. La anticipación de tormentas, así como la experiencia de enfrentarlas, puede generar un alto nivel de ansiedad y estrés.
- Accidentes marítimos: Los naufragios, colisiones entre barcos o con estructuras en el mar y fallos técnicos que ponen en peligro la integridad de la embarcación, pueden dar lugar a pérdidas humanas y materiales significativas. Estos eventos suelen ser altamente traumáticos, generando en los supervivientes un profundo temor y síntomas de estrés postraumático.
- Catástrofes naturales: Además de las tormentas, otros fenómenos naturales como los tsunamis, terremotos submarinos y erupciones volcánicas pueden afectar gravemente a las embarcaciones o plataformas petrolíferas en el mar. La falta de control y la dificultad de prever estos eventos podría generar un clima de incertidumbre que incrementaría el estrés emocional.
- Ataques piratas: La piratería sigue siendo un riesgo real en varias zonas del mundo por lo que los posibles secuestros, ataques violentos y robos suelen provocar un ambiente de inseguridad, donde los trabajadores viven con el temor constante de ser víctimas de un ataque. Si estas experiencias suceden, pueden llevar a la aparición de traumas graves y a la sensación de indefensión.
- Explosiones o incendios en plataformas petrolíferas: Los accidentes industriales, como explosiones, fugas de gas o incendios en plataformas marítimas, suelen tener consecuencias devastadoras tanto para la vida humana como para el entorno natural. Estos desastres son altamente traumáticos para quienes los viven de cerca, generando un impacto significativo en la salud mental de los supervivientes.
- Operaciones de rescate y emergencias: Los militares y personal de guardacostas a menudo participan en misiones de rescate en condiciones extremas, incluyendo el salvamento de tripulantes en naufragios o la atención de desastres humanitarios en alta mar. Aunque estas misiones son vitales, también son psicológicamente impactantes, pues los trabajadores enfrentan la pérdida de vidas y situaciones de alto riesgo.
Intervención temprana
Identificar las señales tempranas de los problemas de salud mental en los trabajadores marítimos es fundamental. A continuación, le mostramos unas recomendaciones muy generales para el manejo de su estrés. Es muy importante el autocuidado:- REFLEXIÓN. Piense en lo que le ha ayudado a superar las dificultades en el pasado y en lo que puede hacer para mantenerse fuerte.
- DESCANSO. Intente tomarse tiempo para comer, descansar y relajarse, aunque sean periodos breves. Intente mantener un horario de trabajo razonable de forma que no se agote demasiado. Considere, por ejemplo, dividir el trabajo entre varios compañeros, trabajando por turnos durante la fase aguda de la crisis y tomando periodos de descanso regulares.
- AYUDA. Después de una catástrofe humanitaria o un desastre, la gente suele tener todo tipo de problemas. Puede que se sienta incapaz o frustrado por no poder ayudar a las personas a resolver todos sus problemas. Recuerde que usted no es responsable de resolver todos los problemas de las personas. Haga lo que pueda para ayudar a que cada persona se ayude a sí mismo.
- HÁBITOS. Reduzca al mínimo su consumo de alcohol, cafeína o nicotina y evite los medicamentos sin receta.
- COMUNICACIÓN. Observe y comente con sus compañeros cómo están llevando ellos la situación, y haga que ellos también lo comenten con usted. Encuentren formas de apoyarse mutuamente.
Regina Espinosa López
Doctora en Psicología en la UCJC
