Gustavo Santana - Revista Mar
Gustavo Santana, presidente del Puertos del Estado
"El puerto del futuro será una plataforma logística inteligente, verde y conectada"
24/02/2026
Más Mar
Opinión
Anabel Gutiérrez

El sector portuario español llega a un momento decisivo con la celebración del I Congreso Nacional Portuario, que se celebrará del 3 al 5 de marzo en Valencia, un encuentro que aspira a convertirse en referencia para analizar los grandes retos de la logística marítima. Gustavo Santana, presidente de Puertos del Estado, repasa el proceso de preparación del Congreso, sus objetivos y los desafíos estructurales que afronta el sistema portuario.
¿Cómo ha sido la preparación de este primer Congreso?
Ha sido una tarea ardua en el sentido de que queríamos que aportara un auténtico valor añadido, lo que ha obligado a un ejercicio de síntesis y de definición de temas, pero también de selección de los mejores ponentes para tratar esos asuntos. Y creo que lo hemos conseguido. Durante dos días y medio debatiremos sobre temas tan cruciales para el futuro del sector logístico-portuario como el contexto geoestratégico, la sostenibilidad, la innovación, los retos de los servicios portuarios… pero también sobre las personas, que hacen posible que todo esto funcione.
¿Qué objetivo persigue?
El I Congreso Nacional Portuario pretende ser un espacio de diálogo pensado para generar futuro. Lanzamos este foro desde el firme convencimiento de que, para afrontar los desafíos que se presentan en todos los ámbitos (contexto global, situación económica, competencia, cambio climático…) y avanzar en el camino hacia la sostenibilidad, la digitalización y la innovación, debemos hacerlo juntos, tanto las Autoridades Portuarias y los miembros de la comunidad portuaria como todas las empresas y profesionales que de alguna manera están relacionadas con los puertos. ¿Cómo? Abriendo debates, generando reflexiones y explorando vías conjuntas para seguir avanzando y que este sector siga siendo un pilar estratégico.
EEUU ha intensificado su política arancelaria, ¿cómo definiría el papel del sistema portuario español en un contexto global tan volátil?
En un contexto global tan volátil, marcado por el endurecimiento de la política arancelaria de EEUU y por tensiones comerciales recurrentes, el sistema portuario español desempeña un papel estratégico. Por un lado, su posición geográfica privilegiada -puerta natural entre Europa, África, América y el eje Asia-Mediterráneo- permite a los puertos españoles actuar como plataformas de redistribución y tránsito, amortiguando parcialmente los impactos de las disrupciones comerciales. Esto es especialmente relevante cuando los flujos se reconfiguran para evitar sobrecostes arancelarios o buscar rutas alternativas. Por otro lado, el sistema portuario español destaca por su diversificación de tráficos y mercados, lo que reduce la dependencia de un único socio comercial y refuerza su resiliencia. A ello se suma un modelo de gobernanza portuaria que combina coordinación estatal con autonomía de gestión, facilitando respuestas más ágiles ante cambios bruscos en la demanda o en la regulación internacional. Finalmente, en este entorno incierto, los puertos españoles están llamados a consolidarse como infraestructuras clave para la competitividad europea, apostando por la digitalización, la sostenibilidad y la eficiencia.
¿Cómo están afectando las tensiones comerciales globales?
Hemos hablado de la nueva política arancelaria de EEUU, pero también sigue la guerra en Ucrania, hay inseguridad en rutas marítimas clave, como el Mar Rojo donde la situación está más calmada pero la volatilidad sigue presente y con un tráfico inferior a antes de la crisis. En conjunto, estos factores alteran patrones de tráfico, incrementan costes de transporte y seguros, y generan incertidumbre en las cadenas de suministro. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha revisado sus estimaciones: tras un crecimiento más fuerte de lo esperado en 2025 (2,4%), el avance del volumen del comercio mundial de mercancías en 2026 se prevé muy bajo, cerca de 0,5%. Esto representa una fuerte desaceleración respecto a años recientes y refleja el impacto de estos factores.
¿Pueden surgir oportunidades para nuestro país?
Las tensiones en el Mar Rojo provocaron en 2024 y 2025 un aumento coyuntural de los tráficos en los puertos españoles como efecto del desvío de las rutas tradicionales. La situación geoestratégica de nuestro país juega a favor del sistema portuario estatal, pero de poco serviría esa posición si los puertos españoles no hubiesen alcanzado un nivel de excelencia en infraestructuras y servicios. Y seguimos trabajando para mejorar la competitividad de nuestras instalaciones. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, presentó a finales del pasado año un ambicioso plan con el horizonte en el año 2030 de más de 7.000 millones de euros en inversiones en capítulos como infraestructuras, sostenibilidad, accesos viarios y ferroviarios, seguridad o digitalización, que permitirán a los puertos afrontar estos desafíos.
Han puesto en marcha un Observatorio de descarbonización...
Efectivamente, Puertos del Estado puso en marcha en 2025 un Observatorio EU-ETS cuya finalidad es detectar posibles fugas de carbono y alteración del tráfico de trasbordo en los puertos sometidos a la Directiva europea EU-ETS, que obliga a las navieras que hagan escala en puertos europeos a pagar por sus emisiones a la atmósfera en función de la capacidad del barco y la ruta recorrida. El objetivo principal del Observatorio es alertar de prácticas evasivas por parte de las navieras en su obligación de adquirir esos derechos sobre las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero que se reporten -siguiendo el protocolo definido por el Reglamento UE 2015/757-, que ya se hayan producido o que puedan producirse de modo que sea posible anticiparse; pero también apoyar la toma de decisiones de cara a esa revisión de la Directiva del EU-ETS.
¿Qué conclusiones arroja?
Los primeros resultados, que se han trasladado a la UE, revelan un inusual aumento de actividad en puertos extracomunitarios pero próximos a Europa, como los situados en el Reino Unido -en el norte de Europa-, y en Egipto y Turquía, -en el Mediterráneo. Se consideran inusuales en el sentido de que no obedecen a criterios como un incremento significativo de la actividad económica, una reducción de los costes de operación o problemas de congestión en puertos europeos vecinos. El análisis revela que la mayoría de las navieras están desarrollando estrategias que dan más importancia al Reino Unido en sus rutas de las que tenía hasta ahora, decisión que no parece obedecer a cambios en las infraestructuras británicas. En el caso del Mediterráneo, se observa la misma tendencia en puertos de Egipto y Turquía si se comparan con puertos europeos: un fuerte aumento tanto de la capacidad de los buques atracados como la distancia recorrida por ellos.
La deslocalización es un hecho.
Sí, debo decir que durante toda la tramitación de esta iniciativa legislativa y desde su entrada en vigor el 1 de enero de 2024, España a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, del que dependemos, ha liderado en la UE el análisis y las advertencias sobre los potenciales efectos negativos de esta normativa en cuanto al desvío de rutas y la deslocalización de los centros del tráfico marítimo hacia puertos de terceros países en los que no se aplique esta normativa ambiental. Entre los riesgos cabe destacar la pérdida de tráficos estratégicos para Europa, la deslocalización logística, la disminución de conectividad marítima -lo que conlleva pérdida de soberanía logística- y el aumento de costes operativos, sin olvidar que el efecto buscado de reducir las emisiones de carbono, con el que estamos plenamente comprometidos, no se logrará si las navieras optan por operar en puertos no europeos, pero vecinos.
¿Cómo imagina el puerto del futuro?
Será un puerto inteligente apoyado en el dato y la automatización que posibilitará menores costes y más eficiencia, pero también sostenible medioambientalmente, apoyado en la autosuficiencia energética y el uso de energías renovables que contribuirá a descarbonizar toda la cadena de transporte. Será un hub logístico global, donde se integren todos los medios de transporte, pero también se proporcionen servicios de valor añadido, por lo que no será un punto más en la cadena de suministro, sino un centro neurálgico. Será un puerto resiliente, adaptado al cambio climático y a los desafíos. Sin olvidar que debe ser un puerto que siga aportando valor a la sociedad, con la creación de empleo y de riqueza, e integrado con su ciudad. En definitiva, el puerto del futuro será digital, sostenible, resiliente y conectado al mundo y a su ciudad.
¿Qué tecnologías serán decisivas?
Los puertos del futuro se decidirán por una combinación de tecnologías energéticas, digitales y operativas. La que marquen la diferencia no será una en particular, sino las que combinadas reduzcan costes, emisiones y tiempos. Nuestro compromiso con la transformación tecnológica del sector está plasmado, entre otras cosas, en el fondo Puertos 4.0, lanzado por Puertos del Estado y el sistema portuario en 2020 y que en estos cinco años ha financiado ya más de 215 ideas y proyectos innovadores en las tres categorías (Ideas, Proyectos Comerciales y Proyectos Pre-comerciales), de las más de 900 solicitudes presentadas, con 47 millones de euros. Además, está abierta una nueva convocatoria dotada con 6,75 millones de euros y está previsto el lanzamiento de otra en 2026.
➡️Ver más en el número 664 del mes de marzo de la revista Mar
¿Cómo ha sido la preparación de este primer Congreso?
Ha sido una tarea ardua en el sentido de que queríamos que aportara un auténtico valor añadido, lo que ha obligado a un ejercicio de síntesis y de definición de temas, pero también de selección de los mejores ponentes para tratar esos asuntos. Y creo que lo hemos conseguido. Durante dos días y medio debatiremos sobre temas tan cruciales para el futuro del sector logístico-portuario como el contexto geoestratégico, la sostenibilidad, la innovación, los retos de los servicios portuarios… pero también sobre las personas, que hacen posible que todo esto funcione.
¿Qué objetivo persigue?
El I Congreso Nacional Portuario pretende ser un espacio de diálogo pensado para generar futuro. Lanzamos este foro desde el firme convencimiento de que, para afrontar los desafíos que se presentan en todos los ámbitos (contexto global, situación económica, competencia, cambio climático…) y avanzar en el camino hacia la sostenibilidad, la digitalización y la innovación, debemos hacerlo juntos, tanto las Autoridades Portuarias y los miembros de la comunidad portuaria como todas las empresas y profesionales que de alguna manera están relacionadas con los puertos. ¿Cómo? Abriendo debates, generando reflexiones y explorando vías conjuntas para seguir avanzando y que este sector siga siendo un pilar estratégico.
EEUU ha intensificado su política arancelaria, ¿cómo definiría el papel del sistema portuario español en un contexto global tan volátil?
En un contexto global tan volátil, marcado por el endurecimiento de la política arancelaria de EEUU y por tensiones comerciales recurrentes, el sistema portuario español desempeña un papel estratégico. Por un lado, su posición geográfica privilegiada -puerta natural entre Europa, África, América y el eje Asia-Mediterráneo- permite a los puertos españoles actuar como plataformas de redistribución y tránsito, amortiguando parcialmente los impactos de las disrupciones comerciales. Esto es especialmente relevante cuando los flujos se reconfiguran para evitar sobrecostes arancelarios o buscar rutas alternativas. Por otro lado, el sistema portuario español destaca por su diversificación de tráficos y mercados, lo que reduce la dependencia de un único socio comercial y refuerza su resiliencia. A ello se suma un modelo de gobernanza portuaria que combina coordinación estatal con autonomía de gestión, facilitando respuestas más ágiles ante cambios bruscos en la demanda o en la regulación internacional. Finalmente, en este entorno incierto, los puertos españoles están llamados a consolidarse como infraestructuras clave para la competitividad europea, apostando por la digitalización, la sostenibilidad y la eficiencia.
¿Cómo están afectando las tensiones comerciales globales?
Hemos hablado de la nueva política arancelaria de EEUU, pero también sigue la guerra en Ucrania, hay inseguridad en rutas marítimas clave, como el Mar Rojo donde la situación está más calmada pero la volatilidad sigue presente y con un tráfico inferior a antes de la crisis. En conjunto, estos factores alteran patrones de tráfico, incrementan costes de transporte y seguros, y generan incertidumbre en las cadenas de suministro. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha revisado sus estimaciones: tras un crecimiento más fuerte de lo esperado en 2025 (2,4%), el avance del volumen del comercio mundial de mercancías en 2026 se prevé muy bajo, cerca de 0,5%. Esto representa una fuerte desaceleración respecto a años recientes y refleja el impacto de estos factores.
¿Pueden surgir oportunidades para nuestro país?
Las tensiones en el Mar Rojo provocaron en 2024 y 2025 un aumento coyuntural de los tráficos en los puertos españoles como efecto del desvío de las rutas tradicionales. La situación geoestratégica de nuestro país juega a favor del sistema portuario estatal, pero de poco serviría esa posición si los puertos españoles no hubiesen alcanzado un nivel de excelencia en infraestructuras y servicios. Y seguimos trabajando para mejorar la competitividad de nuestras instalaciones. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, presentó a finales del pasado año un ambicioso plan con el horizonte en el año 2030 de más de 7.000 millones de euros en inversiones en capítulos como infraestructuras, sostenibilidad, accesos viarios y ferroviarios, seguridad o digitalización, que permitirán a los puertos afrontar estos desafíos.
Han puesto en marcha un Observatorio de descarbonización...
Efectivamente, Puertos del Estado puso en marcha en 2025 un Observatorio EU-ETS cuya finalidad es detectar posibles fugas de carbono y alteración del tráfico de trasbordo en los puertos sometidos a la Directiva europea EU-ETS, que obliga a las navieras que hagan escala en puertos europeos a pagar por sus emisiones a la atmósfera en función de la capacidad del barco y la ruta recorrida. El objetivo principal del Observatorio es alertar de prácticas evasivas por parte de las navieras en su obligación de adquirir esos derechos sobre las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero que se reporten -siguiendo el protocolo definido por el Reglamento UE 2015/757-, que ya se hayan producido o que puedan producirse de modo que sea posible anticiparse; pero también apoyar la toma de decisiones de cara a esa revisión de la Directiva del EU-ETS.
¿Qué conclusiones arroja?
Los primeros resultados, que se han trasladado a la UE, revelan un inusual aumento de actividad en puertos extracomunitarios pero próximos a Europa, como los situados en el Reino Unido -en el norte de Europa-, y en Egipto y Turquía, -en el Mediterráneo. Se consideran inusuales en el sentido de que no obedecen a criterios como un incremento significativo de la actividad económica, una reducción de los costes de operación o problemas de congestión en puertos europeos vecinos. El análisis revela que la mayoría de las navieras están desarrollando estrategias que dan más importancia al Reino Unido en sus rutas de las que tenía hasta ahora, decisión que no parece obedecer a cambios en las infraestructuras británicas. En el caso del Mediterráneo, se observa la misma tendencia en puertos de Egipto y Turquía si se comparan con puertos europeos: un fuerte aumento tanto de la capacidad de los buques atracados como la distancia recorrida por ellos.
La deslocalización es un hecho.
Sí, debo decir que durante toda la tramitación de esta iniciativa legislativa y desde su entrada en vigor el 1 de enero de 2024, España a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, del que dependemos, ha liderado en la UE el análisis y las advertencias sobre los potenciales efectos negativos de esta normativa en cuanto al desvío de rutas y la deslocalización de los centros del tráfico marítimo hacia puertos de terceros países en los que no se aplique esta normativa ambiental. Entre los riesgos cabe destacar la pérdida de tráficos estratégicos para Europa, la deslocalización logística, la disminución de conectividad marítima -lo que conlleva pérdida de soberanía logística- y el aumento de costes operativos, sin olvidar que el efecto buscado de reducir las emisiones de carbono, con el que estamos plenamente comprometidos, no se logrará si las navieras optan por operar en puertos no europeos, pero vecinos.
¿Cómo imagina el puerto del futuro?
Será un puerto inteligente apoyado en el dato y la automatización que posibilitará menores costes y más eficiencia, pero también sostenible medioambientalmente, apoyado en la autosuficiencia energética y el uso de energías renovables que contribuirá a descarbonizar toda la cadena de transporte. Será un hub logístico global, donde se integren todos los medios de transporte, pero también se proporcionen servicios de valor añadido, por lo que no será un punto más en la cadena de suministro, sino un centro neurálgico. Será un puerto resiliente, adaptado al cambio climático y a los desafíos. Sin olvidar que debe ser un puerto que siga aportando valor a la sociedad, con la creación de empleo y de riqueza, e integrado con su ciudad. En definitiva, el puerto del futuro será digital, sostenible, resiliente y conectado al mundo y a su ciudad.
¿Qué tecnologías serán decisivas?
Los puertos del futuro se decidirán por una combinación de tecnologías energéticas, digitales y operativas. La que marquen la diferencia no será una en particular, sino las que combinadas reduzcan costes, emisiones y tiempos. Nuestro compromiso con la transformación tecnológica del sector está plasmado, entre otras cosas, en el fondo Puertos 4.0, lanzado por Puertos del Estado y el sistema portuario en 2020 y que en estos cinco años ha financiado ya más de 215 ideas y proyectos innovadores en las tres categorías (Ideas, Proyectos Comerciales y Proyectos Pre-comerciales), de las más de 900 solicitudes presentadas, con 47 millones de euros. Además, está abierta una nueva convocatoria dotada con 6,75 millones de euros y está previsto el lanzamiento de otra en 2026.
➡️Ver más en el número 664 del mes de marzo de la revista Mar
