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La directora del Instituto Social de la Marina, Elena Martínez, participó en la entrega de diplomas a los migrantes que realizaron el primer curso de artes de pesca y tecnología pesquera para trabajar en el mar. La organización del curso fue posible gracias a la colaboración del ISM y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Uno de los problemas que más preocupa al sector pesquero es el envejecimiento de los pescadores en activo y la falta de trabajadores. Hay que buscar y formar a jóvenes que deseen trabajar y vean en el mar una oportunidad de desarrollo personal y profesional. Con este objetivo, la Secretaría General de Pesca, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, organizó a bordo del buque escuela Intermares un curso básico de formación gracias al cual jóvenes migrantes podrán iniciar una profesión en el sector.
La labor realizada desde la dirección provincial del ISM en Vigo fue fundamental para el desarrollo de este primer curso de “Artes y Tecnología pesquera” y la inscripción de alumnos al mismo. Durante cuatro días, 14 jóvenes de África y Sudamérica recibieron conocimientos teórico-prácticos en artes, maniobras, manejos de equipos a bordo, prevención de riesgos en el mar y lucha contra la pesca ilegal, que pueden significar el comienzo de una nueva vida dedicada a la pesca.
La directora del ISM, Elena Martínez, acompañó al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y a la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, a la entrega de diplomas en la clausura del curso.
Para Planas. “la formación es fundamental para llevar a cabo una pesca moderna, competitiva y sostenible”. El Gobierno demuestra así su compromiso con la integración laboral en la pesca y el impulso al relevo generacional, “uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la actividad pesquera para asegurar su supervivencia”, dijo.
La pesca, según el ministro, ofrece “una interesante oportunidad de trabajo a la población inmigrante”. El 12% de los trabajadores por cuenta ajena del Régimen Especial del Mar son extranjeros (6.502 contabilizados en junio), un porcentaje que se ha incrementado sensiblemente en los últimos años.
El futuro de la pesca española pasa por la incorporación de talento joven y el refuerzo de la formación. Pero tambiénhay que “mejorar la seguridad y las condiciones de trabajo a bordo”, señaló Planas quien recalcó además que el Gobierno considera que la próxima Política Pesquera Común debe destinar fondos para la renovación de la flota y modificar el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) para construir barcos más confortables.
Además de este primer curso de “Artes y Tecnología pesquera” para jóvenes migrantes, este año ha albergado la organización de un seminario para formar a una treintena de inspectores de pesca de África y América Latina, promovido por FAO, y en los próximos meses participará en dos campañas de cooperación internacional en Mauritania y Senegal para reforzar la formación de profesionales en dichos países.
Al Intermares se le conoce como la “universidad del mar” ya que en sus instaleciones se recrean las condiciones reales de trabajo de una embarcación pesquera, algo que no se consigue en un aula convencional. También es un instrumento de “diplomacia pesquera”.
Con este barco “España pone su saber hacer al servicio del mundo para una pesca sostenible desde el punto de vista ambiental, social y económico”, aseguró Luis Planas.