El pasado 10 de marzo los cerqueros del Cantábrico y noroeste comenzaron la esperada campaña de pesca de la anchoa con nuevas oportunidades por delante y una cuota que, este año, supera las 28.600 toneladas.
Tras varios encuentros y negociaciones, la Secretaría General de Pesca ha logrado llegar a un acuerdo con la asociación Opps Cantábrico para modificar el modelo actual de gestión de la pesquería del bocarte.
El proyecto propuesto por organizaciones de productores cántabras y vascas consiste en la distribución de un límite del 96% de las capturas entre sus entidades asociativas para que la costera resulte más sostenible a nivel socioeconómico y medioambiental, permitiendo a cada OPP regular tanto el ritmo de la pesca como el volumen de desembarques. De esta forma, los pescadores podrán faenar solo cuando los ejemplares sean de mayor tamaño, disminuyendo así las descargas masivas de especies pequeñas y de baja cotización. Un ajuste en la estrategia pesquera en línea con los intereses de la industria conservera, que requiere de un producto de mayor tamaño para su transformación.
El consenso del sector se traduce en una medida que mejorará la rentabilidad económica, optimizará el aprovechamiento de la cuota asignada y garantizará la actividad de todos los operadores, incluidos los que no están vinculados a una entidad de representación, para los que se reserva un 10% de la cuota. A OPPs Cantábrico se le ha asignado un 90% del límite de captura.
El Ministerio publicará la norma el próximo mes de mayo para incorporar las medidas acordadas, teniendo en cuenta que, iniciada la campaña, las capturas realizadas hasta la publicación se computaran conforme a los límites que se establezcan en la misma.
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número 654 de la revista Mar