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El valor de un pequeño ganglio
24/09/2026
ISM
Sanidad marítima
Susana R. Ajib Barakat. Médico de Sanidad Marítima

El estudio del ganglio centinela aporta información sobre la extensión del cáncer de mama y ayuda a adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente.
En medicina, a veces una pequeña estructura puede aportar información muy valiosa. El ganglio centinela, aunque apenas tiene unos milímetros, permite conocer mejor las características del cáncer de mama y elegir el tratamiento más adecuado para cada mujer.
La presencia cada vez mayor de mujeres en el sector marítimo también implica atender sus necesidades específicas de salud. Entre ellas, el cáncer de mama ocupa un lugar relevante por su frecuencia y por la evolución que ha experimentado su diagnóstico y tratamiento en las últimas décadas.
Entre las técnicas que han mejorado el abordaje de la enfermedad se encuentra el estudio del ganglio centinela, que permite conocer si las células tumorales han alcanzado los primeros ganglios linfáticos que reciben el drenaje de la mama. Esta información ayuda al equipo médico a decidir el tratamiento más adecuado en cada caso.
Detrás de este procedimiento existe un trabajo coordinado entre distintos profesionales sanitarios: especialistas en Medicina Nuclear, cirujanos y patólogos que trabajan conjuntamente para obtener información clave en la toma de decisiones médicas.
La localización del ganglio centinela comienza antes de la intervención quirúrgica. Mediante la administración de un marcador que permite seguir el recorrido natural de la linfa, los especialistas pueden identificar cuál es el primer ganglio de drenaje.
La técnica de imagen conocida como linfogammagrafía permite localizarlo. Durante la cirugía, una sonda especial ayuda al equipo médico a encontrarlo y extraerlo para su posterior análisis.
Este procedimiento proporciona información sobre la enfermedad y evita, en muchos casos, intervenciones más amplias.
Cuando el ganglio centinela es negativo significa que no se han encontrado células tumorales en el ganglio analizado. En determinadas pacientes, este resultado puede evitar la extirpación completa de los ganglios axilares, una cirugía que durante años fue habitual en el tratamiento del cáncer de mama. Al reducir la extensión de la intervención disminuye también el riesgo de complicaciones como el linfedema, una inflamación persistente del brazo provocada por alteraciones en el drenaje linfático.
Si, por el contrario, se detecta afectación del ganglio, el equipo médico valorará las opciones terapéuticas más adecuadas en función de las características de la enfermedad.
La evolución del tratamiento del cáncer de mama refleja un cambio importante en la medicina: ya no se trata de intervenir más, sino de intervenir mejor.
El estudio del ganglio centinela es un ejemplo de cómo las técnicas diagnósticas actuales permiten conocer mejor la enfermedad, reducir cirugías innecesarias y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
La recuperación tras un proceso oncológico no termina con el tratamiento. Para las mujeres que trabajan en el mar, recuperar la salud significa también recuperar autonomía, proyectos personales y continuidad laboral.
Además, es importante consultar ante cualquier cambio o síntoma que pueda resultar sospechoso.
➡️Ver más en el número 670 de la Revista MAR
En medicina, a veces una pequeña estructura puede aportar información muy valiosa. El ganglio centinela, aunque apenas tiene unos milímetros, permite conocer mejor las características del cáncer de mama y elegir el tratamiento más adecuado para cada mujer.
La presencia cada vez mayor de mujeres en el sector marítimo también implica atender sus necesidades específicas de salud. Entre ellas, el cáncer de mama ocupa un lugar relevante por su frecuencia y por la evolución que ha experimentado su diagnóstico y tratamiento en las últimas décadas.
Entre las técnicas que han mejorado el abordaje de la enfermedad se encuentra el estudio del ganglio centinela, que permite conocer si las células tumorales han alcanzado los primeros ganglios linfáticos que reciben el drenaje de la mama. Esta información ayuda al equipo médico a decidir el tratamiento más adecuado en cada caso.
¿QUÉ ES EL GANGLIO CENTINELA?
El ganglio centinela es el primer ganglio linfático al que puede llegar la linfa procedente de un tumor mamario. Su análisis permite saber si la enfermedad se ha extendido a los ganglios de la axila y evita, en muchas pacientes, realizar cirugías más amplias cuando son innecesarias.Detrás de este procedimiento existe un trabajo coordinado entre distintos profesionales sanitarios: especialistas en Medicina Nuclear, cirujanos y patólogos que trabajan conjuntamente para obtener información clave en la toma de decisiones médicas.
La localización del ganglio centinela comienza antes de la intervención quirúrgica. Mediante la administración de un marcador que permite seguir el recorrido natural de la linfa, los especialistas pueden identificar cuál es el primer ganglio de drenaje.
La técnica de imagen conocida como linfogammagrafía permite localizarlo. Durante la cirugía, una sonda especial ayuda al equipo médico a encontrarlo y extraerlo para su posterior análisis.
Este procedimiento proporciona información sobre la enfermedad y evita, en muchos casos, intervenciones más amplias.
EL PAPEL DEL LABORATORIO
Una vez extraído, el ganglio centinela es estudiado por especialistas en Anatomía Patológica mediante un análisis detallado que permitirá orientar los siguientes pasos del tratamiento. A través del estudio microscópico y otras técnicas específicas, los especialistas pueden detectar incluso pequeñas cantidades de células tumorales. Esta información permite conocer mejor las características del cáncer y adaptar el tratamiento a cada paciente.Cuando el ganglio centinela es negativo significa que no se han encontrado células tumorales en el ganglio analizado. En determinadas pacientes, este resultado puede evitar la extirpación completa de los ganglios axilares, una cirugía que durante años fue habitual en el tratamiento del cáncer de mama. Al reducir la extensión de la intervención disminuye también el riesgo de complicaciones como el linfedema, una inflamación persistente del brazo provocada por alteraciones en el drenaje linfático.
Si, por el contrario, se detecta afectación del ganglio, el equipo médico valorará las opciones terapéuticas más adecuadas en función de las características de la enfermedad.
La evolución del tratamiento del cáncer de mama refleja un cambio importante en la medicina: ya no se trata de intervenir más, sino de intervenir mejor.
El estudio del ganglio centinela es un ejemplo de cómo las técnicas diagnósticas actuales permiten conocer mejor la enfermedad, reducir cirugías innecesarias y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
La recuperación tras un proceso oncológico no termina con el tratamiento. Para las mujeres que trabajan en el mar, recuperar la salud significa también recuperar autonomía, proyectos personales y continuidad laboral.
PREVENCIÓN, TU MEJOR ALIADA
Participar en los programas de detección precoz del cáncer de mama favorece la detección de la enfermedad en fases tempranas, cuando existen más opciones de tratamiento y un mejor pronóstico de evolución.Además, es importante consultar ante cualquier cambio o síntoma que pueda resultar sospechoso.
➡️Ver más en el número 670 de la Revista MAR
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