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Salud Mental
Un clima laboral saludable
23/04/2026
ISM
ISM al día
Antonio Pamos de la Hoz (*) Doctor en psicología de la UCJC

Un ambiente laboral adecuado es fundamental para la seguridad, la salud mental y el rendimiento de la tripulación en alta mar. Un ambiente positivo favorece la productividad y el bienestar de los empleados.
En el contexto marítimo, factores como el espacio reducido, las condiciones higiénicas y ambientales, el ruido, la falta de áreas de descanso y el estrés pueden deteriorar el clima laboral. Las malas relaciones entre compañeros y con los superiores también afectan al bienestar emocional.
Para prevenir un mal clima laboral, se sugiere actuar en tres frentes: en las relaciones personales (fomentar una comunicación abierta); en las condiciones de trabajo (garantizar tiempos de descanso adecuados, mantener el barco en óptimas condiciones y reconocer los logros del equipo) y en el entorno físico (implementar medidas de seguridad e higiene, habilitar zonas de descanso adecuadas y proporcionar equipos de protección personal).
A medida que el sector se enfrenta a desafíos cada vez mayores, es crucial priorizar el bienestar de los trabajadores. Una acción coordinada entre los actores implicados en este sector debe enfocarse a promover condiciones de trabajo justas, seguras y sostenibles, consolidando una industria marítima más humana y resiliente.
Un buen ambiente de vida y trabajo en los buques es un factor determinante que influye en la seguridad, la salud mental y el rendimiento de la tripulación.
Un espacio físico adecuado, combinado con una comunicación efectiva y una cultura de apoyo, puede transformar la experiencia laboral en alta mar, promoviendo no solo la productividad, sino también el bienestar emocional de cada miembro del equipo.
Cuando hablamos de clima laboral nos referimos al entorno de trabajo que se construye a partir de las percepciones, actitudes y sentimientos de los empleados hacia sus responsabilidades y el medio en el que se desarrollan.
Uno podría pensar que, si el ambiente de trabajo es tan importante para la productividad, por qué no se ha cuidado más en el pasado. Porque no olvidemos que el concepto de clima laboral es relativamente nuevo, de principios del siglo XX, coincidiendo con la incipiente aparición sindical.
Tradicionalmente, dejando de lado el esclavismo que sigue otros parámetros más abyectos, la productividad remunerada se ha gestionado desde la coerción y la amenaza. El miedo a perder el empleo o las represalias del patrón eran el catalizador para lograr grandes resultados en climas laborales adversos, como ilustra el stajanovismo soviético. Pero es en el siglo XX, con el logro paulatino de beneficios laborales cuando, a la vez que se implanta la acción de los recursos humanos, se considera al clima laboral como un acicate fundamental del buen hacer.
Este concepto del que se empieza a hablar en la denominada Escuela de Chicago en 1924, y los trabajos de Hawthorne ya en los años 30, es crucial para entender cómo se relacionan los trabajadores entre sí y cómo interactúan con la dirección y los objetivos de la empresa. Las primeras conclusiones, que hoy nos parecen tan obvias, dicen que un clima laboral positivo no solo fomenta la satisfacción y el bienestar de los empleados, sino que también se traduce en mayor productividad, creatividad y retención del talento.
Este artículo explora los conceptos clave relacionados con el clima laboral en el sector marítimo y pesquero, los factores que lo influyen, su impacto en el bienestar de los trabajadores y las mejores prácticas para cultivarlo. A través de este análisis, se busca resaltar la importancia de un ambiente de trabajo saludable y cómo este puede ser un motor de éxito en el entorno profesional actual.
Cuando hablamos de mal ambiente en el trabajo, hablamos de clima, pero en realidad lo que subyace son malas relaciones, bien sea entre compañeros, entre estos con sus jefes, o todos con la empresa. Luego, podríamos decir que un mal clima viene provocado por una relación deteriorada.
Ahora bien, las relaciones se pueden malograr por múltiples causas, que en el caso de los trabajadores del mar son especialmente únicas.
Quien haya tenido la oportunidad de pasar un tiempo más o menos largo con otros en un espacio reducido (autocaravana, camping, albergue juvenil, etc.) sabe el desafío que supone evitar los conflictos personales. Hemos evolucionado para vivir en comunidad, pero con unos límites; el espacio personal sigue siendo algo a defender con vehemencia. Por lo tanto, apuntaríamos como causa principal de un mal clima en el contexto que nos ocupa el ambiente físico.
Los barcos que no son de recreo, especialmente los dedicados a la pesca o el salvamento marítimo, entre otros, cuentan con un espacio aún más restringido debido a la necesidad de almacenar equipos o capturas. Esto puede llevar a una sensación de aglomeración y afectar la convivencia entre los miembros de la tripulación.
Pero, más aún, mantener unas salubres condiciones de higiene es crucial, especialmente en áreas como la cocina y los espacios de almacenamiento de pescado. La acumulación de desechos puede atraer plagas y causar problemas de salud, lo que afecta también al bienestar físico y psicológico de los trabajadores.
Existen otros aspectos que no son exclusivos del sector del mar como los conflictos interpersonales, la falta de reconocimiento, que exista un liderazgo autoritario o poco comprometido, la falta de formación y crecimiento profesional, la percepción de trato desigual o las limitaciones a la hora de equilibrar la vida laboral y personal que afectarán a la satisfacción general de cualquier trabajador, independientemente del sector.
Lo cierto es que, a la luz de esa pila de amenazas, uno se da cuenta de que lo extraño es que se consiga y mantenga un buen clima, algo que, no obstante, es posible, no sin un enorme esfuerzo.
Atacar la línea de flotación de un clima pernicioso siempre será más exigente que prevenirlo.
El clima laboral en el sector del mar es un componente esencial que no se puede subestimar. La convivencia en un espacio tan reducido y desafiante hace que las dinámicas interpersonales y las condiciones físicas sean cruciales para el bienestar de la tripulación. Fomentar un ambiente positivo no solo mejora la moral, sino que también se traduce en un rendimiento más eficiente y seguro.
A medida que la industria pesquera enfrenta cambios y desafíos, es fundamental priorizar el bienestar de quienes trabajan en el mar. Invertir en un clima laboral saludable es, en última instancia, una inversión también en la sostenibilidad e incluso en el futuro de la pesca.
Es imperativo que la industria pesquera, en su conjunto, reconozca la importancia del clima laboral como un factor estratégico. Los armadores, las organizaciones sindicales, las administraciones públicas y las organizaciones internacionales deben trabajar de manera coordinada para promover la implementación de medidas que mejoren las condiciones de trabajo a bordo. Solo a través de un esfuerzo conjunto se podrá construir una industria marítima más justa, más segura y sostenible.
Las acciones preventivas deben de ir dirigidas hacia tres categorías:
En el contexto marítimo, factores como el espacio reducido, las condiciones higiénicas y ambientales, el ruido, la falta de áreas de descanso y el estrés pueden deteriorar el clima laboral. Las malas relaciones entre compañeros y con los superiores también afectan al bienestar emocional.
La prevención
Para prevenir un mal clima laboral, se sugiere actuar en tres frentes: en las relaciones personales (fomentar una comunicación abierta); en las condiciones de trabajo (garantizar tiempos de descanso adecuados, mantener el barco en óptimas condiciones y reconocer los logros del equipo) y en el entorno físico (implementar medidas de seguridad e higiene, habilitar zonas de descanso adecuadas y proporcionar equipos de protección personal). A medida que el sector se enfrenta a desafíos cada vez mayores, es crucial priorizar el bienestar de los trabajadores. Una acción coordinada entre los actores implicados en este sector debe enfocarse a promover condiciones de trabajo justas, seguras y sostenibles, consolidando una industria marítima más humana y resiliente.
Un buen ambiente de vida y trabajo en los buques es un factor determinante que influye en la seguridad, la salud mental y el rendimiento de la tripulación.
Un espacio físico adecuado, combinado con una comunicación efectiva y una cultura de apoyo, puede transformar la experiencia laboral en alta mar, promoviendo no solo la productividad, sino también el bienestar emocional de cada miembro del equipo.
El clima laboral
Cuando hablamos de clima laboral nos referimos al entorno de trabajo que se construye a partir de las percepciones, actitudes y sentimientos de los empleados hacia sus responsabilidades y el medio en el que se desarrollan. Uno podría pensar que, si el ambiente de trabajo es tan importante para la productividad, por qué no se ha cuidado más en el pasado. Porque no olvidemos que el concepto de clima laboral es relativamente nuevo, de principios del siglo XX, coincidiendo con la incipiente aparición sindical.
Tradicionalmente, dejando de lado el esclavismo que sigue otros parámetros más abyectos, la productividad remunerada se ha gestionado desde la coerción y la amenaza. El miedo a perder el empleo o las represalias del patrón eran el catalizador para lograr grandes resultados en climas laborales adversos, como ilustra el stajanovismo soviético. Pero es en el siglo XX, con el logro paulatino de beneficios laborales cuando, a la vez que se implanta la acción de los recursos humanos, se considera al clima laboral como un acicate fundamental del buen hacer.
Este concepto del que se empieza a hablar en la denominada Escuela de Chicago en 1924, y los trabajos de Hawthorne ya en los años 30, es crucial para entender cómo se relacionan los trabajadores entre sí y cómo interactúan con la dirección y los objetivos de la empresa. Las primeras conclusiones, que hoy nos parecen tan obvias, dicen que un clima laboral positivo no solo fomenta la satisfacción y el bienestar de los empleados, sino que también se traduce en mayor productividad, creatividad y retención del talento.
Este artículo explora los conceptos clave relacionados con el clima laboral en el sector marítimo y pesquero, los factores que lo influyen, su impacto en el bienestar de los trabajadores y las mejores prácticas para cultivarlo. A través de este análisis, se busca resaltar la importancia de un ambiente de trabajo saludable y cómo este puede ser un motor de éxito en el entorno profesional actual.
Malas relaciones
Cuando hablamos de mal ambiente en el trabajo, hablamos de clima, pero en realidad lo que subyace son malas relaciones, bien sea entre compañeros, entre estos con sus jefes, o todos con la empresa. Luego, podríamos decir que un mal clima viene provocado por una relación deteriorada.Ahora bien, las relaciones se pueden malograr por múltiples causas, que en el caso de los trabajadores del mar son especialmente únicas.
Quien haya tenido la oportunidad de pasar un tiempo más o menos largo con otros en un espacio reducido (autocaravana, camping, albergue juvenil, etc.) sabe el desafío que supone evitar los conflictos personales. Hemos evolucionado para vivir en comunidad, pero con unos límites; el espacio personal sigue siendo algo a defender con vehemencia. Por lo tanto, apuntaríamos como causa principal de un mal clima en el contexto que nos ocupa el ambiente físico.
Los barcos que no son de recreo, especialmente los dedicados a la pesca o el salvamento marítimo, entre otros, cuentan con un espacio aún más restringido debido a la necesidad de almacenar equipos o capturas. Esto puede llevar a una sensación de aglomeración y afectar la convivencia entre los miembros de la tripulación.
Pero, más aún, mantener unas salubres condiciones de higiene es crucial, especialmente en áreas como la cocina y los espacios de almacenamiento de pescado. La acumulación de desechos puede atraer plagas y causar problemas de salud, lo que afecta también al bienestar físico y psicológico de los trabajadores.
Otros aspectos
Existen otros aspectos que no son exclusivos del sector del mar como los conflictos interpersonales, la falta de reconocimiento, que exista un liderazgo autoritario o poco comprometido, la falta de formación y crecimiento profesional, la percepción de trato desigual o las limitaciones a la hora de equilibrar la vida laboral y personal que afectarán a la satisfacción general de cualquier trabajador, independientemente del sector.Lo cierto es que, a la luz de esa pila de amenazas, uno se da cuenta de que lo extraño es que se consiga y mantenga un buen clima, algo que, no obstante, es posible, no sin un enorme esfuerzo.
Atacar la línea de flotación de un clima pernicioso siempre será más exigente que prevenirlo.
El clima laboral en el sector del mar es un componente esencial que no se puede subestimar. La convivencia en un espacio tan reducido y desafiante hace que las dinámicas interpersonales y las condiciones físicas sean cruciales para el bienestar de la tripulación. Fomentar un ambiente positivo no solo mejora la moral, sino que también se traduce en un rendimiento más eficiente y seguro.
A medida que la industria pesquera enfrenta cambios y desafíos, es fundamental priorizar el bienestar de quienes trabajan en el mar. Invertir en un clima laboral saludable es, en última instancia, una inversión también en la sostenibilidad e incluso en el futuro de la pesca.
Es imperativo que la industria pesquera, en su conjunto, reconozca la importancia del clima laboral como un factor estratégico. Los armadores, las organizaciones sindicales, las administraciones públicas y las organizaciones internacionales deben trabajar de manera coordinada para promover la implementación de medidas que mejoren las condiciones de trabajo a bordo. Solo a través de un esfuerzo conjunto se podrá construir una industria marítima más justa, más segura y sostenible.
3 maneras de prevenir un mal clima laboral
Las acciones preventivas deben de ir dirigidas hacia tres categorías:- Las relaciones personales. Establecer canales de comunicación claros y abiertos. Tener reuniones regulares para discutir preocupaciones y sugerencias puede ayudar a resolver conflictos y mejorar la cohesión del equipo. Organizar actividades de equipo durante los tiempos de descanso, como juegos o comidas compartidas, para fortalecer los lazos entre la tripulación. Proporcionar capacitación continua sobre habilidades técnicas y de trabajo en grupo. Esto no solo mejora la seguridad, sino que también aumenta la confianza de la tripulación. Ser comprensivo con las necesidades individuales de la tripulación, como el bienestar emocional y la salud mental, puede contribuir a un mejor ambiente laboral.
- Las condiciones de trabajo. Hay que asegurar que la tripulación tenga tiempos de descanso suficientes. Rotar turnos de trabajo. Mantener el barco en buenas condiciones. Asegurarse de que las áreas de trabajo, descanso y cocina sean limpias, bien iluminadas y adecuadamente equipadas. Valorar el esfuerzo y los logros de la tripulación. Manifestar pequeños reconocimientos, como menciones durante las reuniones, pueden aumentar la moral y la motivación. Ser comprensivo con las necesidades individuales de la tripulación, como el bienestar emocional y la salud mental.
- El entorno físico. Implantar medidas de seguridad, higiene, estancias apropiadas. Garantizar que haya áreas cómodas para relajarse. Promover un ambiente seguro a través de capacitación en riesgos laborales y protocolos de emergencia. Proveer equipo de protección personal adecuado y asegurarse de que todos lo utilicen.
Factores que desgastan
Otros elementos, no menos importantes, serían:- Contaminación acústica: Ruido constante que dificulta el descanso, la comunicación entre la tripulación y aumenta el estrés.
- A la intemperie: Exposición a las inclemencias del tiempo. La falta de refugio adecuado o de equipo apropiado para el clima puede poner en riesgo la salud y la seguridad de los trabajadores.
- Iluminación y visibilidad: La iluminación deficiente en la cubierta puede ser peligrosa, especialmente durante la noche. Las maniobras en condiciones de baja visibilidad aumentan el riesgo de accidentes.
- Falta de áreas de descanso: El tiempo de trabajo en un barco puede ser largo y agotador. Si no hay espacios adecuados para descansar y recuperarse, la fatiga puede acumularse y afectar la concentración y el rendimiento.
- En mal estado: La falta de mantenimiento adecuado de las herramientas y maquinarias puede hacer que las tareas sean más difíciles y peligrosas, aumentando el riesgo de accidentes.
- Estrés: La presión de obtener una buena pesca o de realizar un rescate óptimo, por ejemplo, combinado con las limitaciones del entorno, puede generar un alto nivel de estrés.
Antonio Pamos de la Hoz.
Doctor en psicología de la UCJC
