Euskadi Urdina
La apuesta vasca por el crecimiento azul
03/11/2026

Pesca

Miguel Sánchez
barcos bermeo

El gobierno vasco ha diseñado seis líneas de actuación, 17 ámbitos de trabajo y 40 iniciativas relacionadas con la pesca, los puertos, la innovación, el empleo y la gestión del litoral. Euskadi Urdina combina programas existentes y nuevas herramientas que conectan las actividades marítimas.

El mar forma parte de la historia económica y social de Euskadi, pero las actividades vinculadas al mismo atraviesan una profunda transformación. La pesca afronta dificultades para garantizar el relevo generacional y la digitalización y la transición energética exigen nuevos perfiles profesionales mientras que sectores como la biotecnología, la robótica submarina o la acuicultura abren nuevas oportunidades.

En este contexto, el gobierno vasco ha diseñado el programa Euskadi Urdina: una estrategia que integra seis líneas de actuación, 17 ámbitos de trabajo y 40 iniciativas para ordenar bajo un mismo prisma las políticas relacionadas con la pesca, el emprendimiento, los puertos y el litoral.

El diagnóstico elaborado para Euskadi Urdina estima que la economía azul generó en 2024 en la región 2.821 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), el 3,3% del VAB vasco, y contabilizó más de 37.000 empleos equivalentes a tiempo completo, el 3,2% del empleo. El transporte marítimo, la construcción y reparación naval y las actividades portuarias concentran el 62% de la economía azul vasca, mientras que los recursos marinos vivos y el turismo costero son sus principales componentes. 

Estas cifras configuran el punto de partida de Euskadi Urdina. No se trata de crear una nueva economía vinculada al mar, sino de impulsar la transformación de una actividad que ya genera miles de millones de euros y decenas de miles de puestos de trabajo.

BUSCANDO EMPRENDEDORES

La incorporación de jóvenes es uno de los principales ejes de la estrategia. Euskadi cuenta con iniciativas formativas como Itsasoratu que permite a los estudiantes de formación náutico-pesquera realizar prácticas en los barcos. Con Euskadi Urdina, el gobierno vasco quiere avanzar y plantea el relevo generacional como algo que va más allá de la mera formación de futuros profesionales, considerando que la continuidad de la actividad depende también de que quienes llegan al sector puedan acceder a un barco, a su financiación y a sostener un proyecto profesional propio.

Entre las medidas previstas figuran una oficina para facilitar la transmisión de activos pesqueros, un catálogo de embarcaciones y licencias en situación de relevo, un banco de cuotas y nuevos instrumentos financieros para jóvenes armadores y tripulantes. Estas actuaciones complementan las ayudas del FEMPA destinadas a la primera adquisición total o parcial de un buque por jóvenes pescadores que cumplan los requisitos establecidos.

La creación de la red Blue Impact Hubs es otro de los ejes esenciales de la estrategia azul de Euskadi para conectar empresas, startups, universidades, centros tecnológicos, administraciones y agentes tradicionales del sector marítimo. La iniciativa parte de una base de investigación e innovación vinculada al mar. 
En 2024, la inversión en I+D asociada a la economía azul alcanzó 29,1M€ en Euskadi. En el período 2021-2024, el diagnóstico contabilizó 102M€, con materiales y procesos, la IA y el big data como los ámbitos tecnológicos que concentran mayor parte del gasto. El objetivo es convertir el conocimiento científico y tecnológico en actividad económica. 

La transformación marítima en la que piensa Euskadi también se percibe en los puertos. Muchos espacios de tradición pesquera acogen hoy múltiples actividades. Por ello, el programa incorpora casi 27M€ para inversiones portuarias como la consolidación del dique de abrigo de Mutriku, el refuerzo del puerto de Ondarroa, reparaciones en los muelles pesqueros de Getaria y Orio, actuaciones en Elantxobe y la rehabilitación del muelle central de San Sebastián.

DE LAS INICIATIVAS A LOS RESULTADOS

Euskadi Urdina parte de una idea sencilla: el futuro marítimo vasco no puede abordarse con políticas separadas. El relevo de un pescador depende de la formación, pero también del acceso a un buque y de la viabilidad de su actividad; la modernización de la flota afecta al consumo energético, la seguridad y las condiciones de trabajo; y un puerto puede mantener su actividad pesquera mientras incorpora empresas, actividades náuticas y nuevos usos ciudadanos. La estrategia trata de conectar todas las piezas articulándolas en una economía azul cuyo desarrollo permitirá comprobar si esa coordinación consigue transformar una base económica ya existente en nuevas oportunidades futuras. 

ENTREVISTA

¿En qué cambia Euskadi Urdina las políticas que el gobierno vasco  está llevando a cabo?
Hasta ahora, la acción en el litoral se articulaba sectorialmente con instrumentos dispersos. A partir de ahora, pretendemos ordenar la aportación del sector a la economía azul a través de Euskadi Urdina, integrando la acción en un marco único, dotando a la estrategia de una estructura de gobernanza territorial: una red de hubs comarcales (Oarsoaldea, Lea Artibai, Bermeo, Uribe Kosta) que conecta administración, sector pesquero, empresa y conocimiento en cada punto de la costa. El cambio no es solo de contenido, sino de método: pasamos de programas aislados a una red con una secretaría técnica común, coordinada por AZTI.

El relevo generacional es una de las grandes líneas de la estrategia ¿qué impide atraer jóvenes a la pesca vasca?
El principal obstáculo es el acceso a la propiedad del buque, a la licencia y a la financiación inicial. La formación y las condiciones laborales han mejorado, lo que falta es la vía para que un joven bien formado se convierta en armador. El relevo generacional no puede resolverse solo con formación. Euskadi Urdina lo aborda también desde el emprendimiento: un concurso de ideas para atraer startups y nuevos proyectos empresariales a los hubs, con mentorización de los seleccionados.

¿Qué se necesita para que un joven pescador sea armador?
Combinar tres palancas: instrumentos financieros específicos para la adquisición de activos, mecanismos que faciliten la transmisión de licencias y buques dentro del propio sector -evitando su pérdida al jubilarse el titular-y acompañamiento empresarial a los proyectos que surjan de esa transmisión. Las líneas del FEMPA de apoyo a la primera incorporación siguen siendo la base, pero se complementan ahora con el trabajo de los hubs en mentorización y acceso a espacios.

¿Qué perfiles profesionales necesita la economía azul vasca? 
Perfiles híbridos: patrones y tripulantes con competencias digitales básicas -sensórica, trazabilidad electrónica, mantenimiento de sistemas de propulsión alternativos-, y técnicos especializados en biotecnología azul, energía marina y gestión ambiental.
La formación náutico-pesquera tiene que incorporar estos módulos en las aulas, con una actualización de las materias sin diluir la base marinera, ya que los centros de formación son precisamente uno de los agentes que la red de hubs busca para conectar empresas y sector.

¿Cómo se conseguirá esa transferencia de conocimiento?
Mediante tres mecanismos concretos: espacios físicos en cada comarca donde se instala la actividad empresarial nueva, un concurso de ideas para captar startups y proyectos, y mentorización de los seleccionados para acompañar su consolidación. La red conecta en cada hub a la Administración, la entidad comarcal de desarrollo, AZTI y los agentes del territorio -cofradías, autoridad portuaria, centros tecnológicos-, de modo que la innovación no queda en el laboratorio, sino que llegue a la actividad real del puerto.

¿Cómo serán los futuros barcos pesqueros?
En la próxima generación de barcos debe primar la seguridad, la comodidad, el confort y la mejora de las condiciones de trabajo de los pescadores. También, y en la medida en que los avances tecnológicos lo permitan, los nuevos sistemas de propulsión que se dejan entrever. Para ello será necesario que el nuevo fondo europeo de apoyo al sector pesquero extractivo no limite las inversiones subvencionables en función del tamaño o potencia del barco -tal como sucede hoy- sino que, en un sistema de gestión como el actual donde la capacidad de pesca se regula no por el tamaño del barco sino por un sistema de TACs y cuotas de pesca, permita apoyar inversiones destinadas a mejorar las condiciones laborales de los pescadores y la eficiencia energética en cualquier tipo de embarcación.

¿Qué papel desempeñará Euskadi Urdina para preservar la identidad de los puertos?
Muchos de nuestros puertos, antaño casi exclusivamente pesqueros, han evolucionado hacia otros usos, convirtiéndose incluso en un elemento más de la trama urbana. Debemos ser capaces, junto con las administraciones locales y los agentes y usuarios de los mismos, de organizar los nuevos usos de los puertos e integrarlos en la ciudad acondicionando edificios e infraestructuras portuarias existentes y que están en desuso.

¿Qué posibilidades abre la capacidad de gestión sobre el litoral que tiene Euskadi?
Tras asumir la competencia de ordenación y gestión del litoral en abril de 2025, hemos encargado un estudio sobre las potencialidades de nuestro litoral -no solo de la costa, sino también de los ríos y rías- para tener una visión global de las posibilidades de desarrollo que dichos espacios pueden proporcionar, respetando siempre la legalidad vigente. Además, podremos planificar y ejecutar mejor las actuaciones sobre el dominio público marítimo-terrestre en nuestra costa, sin depender de trámites estatales para intervenciones que hasta ahora requerían una tramitación más compleja. Esperamos tener acabado el estudio a finales de año y empezar a ordenar y regular en 2027.

¿Qué cambios traerá Euskadi Urdina en los próximos años?
Deberá ayudarnos a tener una flota de pesqueros renovada, eficiente energéticamente, que siga pescando de manera sostenible, manteniendo el equilibrio entre la capacidad pesquera y el buen estado de los recursos pesqueros, pescando más y mejor que ahora, y facilitar una actividad rentable que atraiga a los jóvenes y les permita convertirse en armadores, dueños de sus propios barcos.

Por otra parte, nuestros puertos deberán ser espacios amables e integrados en el día a día de nuestros pueblos costeros, donde sus nuevos usos convivan, de manera ordenada y bien gestionada, con las actividades tradicionales. Y finalmente, la red de hubs deberá estar consolidada y ser autosuficiente, con empresas y empleo instalados de forma estable en cada comarca. 

➡️Ver más en el número 671 de la Revista MAR

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