Dormidos al timón
La importancia del sueño
19/12/2025

ISM

Sanidad marítima

* Purificación Vega
pescador dormido en una barca
El trabajo en el mar es una de las profesiones más exigentes física y mentalmente, las jornadas largas, turnos rotativos, condiciones climáticas adversas y espacios reducidos son parte del día a día para quienes trabajan en buques mercantes o en la pesca. En este contexto, el sueño y el descanso adecuado no son un lujo, sino una necesidad vital para mantener la salud, la seguridad y el rendimiento laboral. Sin embargo, dormir bien a bordo no siempre es fácil.

¿Por qué es tan importante el sueño? El sueño no es simplemente “cerrar los ojos y descansar”. Durante las horas de sueño, el cuerpo realiza funciones esenciales:
  • Recuperación física: La músculatura se repara, el sistema inmunológico se fortalece y se regulan hormonas clave.
  • Salud mental: El cerebro procesa información, consolida la memoria y regula emociones.
  • Prevención de accidentes: Dormir poco afecta la concentración, el tiempo de reacción y la toma de decisiones, aumentando el riesgo de errores y accidentes a bordo.
  • Bienestar general: La falta de sueño prolongada puede provocar hipertensión, diabetes, problemas cardíacos, ansiedad, depresión, alteraciones metabólicas (diabetes tipo 2 y obesidad) alteraciones del sistema inmune con mayor predisposición a las infecciones y déficits cognitivos (deterioro de la memoria y la concentración)
Para un trabajador del mar, donde la seguridad depende de la atención constante, dormir bien es tan importante como llevar el chaleco salvavidas.
Las condiciones marítimas presentan obstáculos únicos para el descanso. Entre ellas caben citar:  la existencia de turnos rotativos con cambios frecuentes de horario que alteran el ritmo biológico, el ruido ambiental constante de motores, vibraciones y la actividad en cubierta que dificultan el sueño profundo, el movimiento del barco, cuyo balanceo puede generar incomodidad o mareo, los espacios reducidos con camarotes pequeños y compartidos que limitan la privacidad, el estrés y el aislamiento familiar y social que afectan a la relajación.

Estos factores ocasionan que muchos trabajadores acumulen fatiga, lo que repercute en su salud y rendimiento laboral. 


Descanso a bordo

Aunque no se puede cambiar el entorno marítimo, sí es posible adoptar buenos hábitos que favorezcan el sueño:
  1. Mantén una rutina de descanso. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora, incluso en días libres. Si trabajas por turnos, ajusta tu horario de sueño lo antes posible para adaptarte
  2. Crea un ambiente propicio para dormir. Usa tapones para los oídos y antifaz para reducir ruido y luz, mantén el camarote lo más fresco y ventilado posible. Si el movimiento del barco te incomoda, prueba dormir en posición que reduzca el balanceo (por ejemplo, paralelo a la línea de movimiento).
  3. Limita el consumo de estimulantes. Evita el consumo de café, té o bebidas energéticas al menos 4 horas antes de dormir.  Prescinde del consumo de alcohol, ya que, aunque puede inducir sueño, disminuye su calidad.
  4. Cuida la alimentación. Opta por cenas ligeras y evita comidas copiosas antes de dormir e incluye alimentos ricos en triptófano (plátano, leche, frutos secos) que favorecen la producción de melatonina.
  5. Desconéctate antes de dormir. Evita pantallas (móvil, tablet) al menos 3 minutos antes de acostarte. Practica técnicas de relajación: respiración profunda, música suave o lectura ligera.
  6.  Aprovecha las siestas cortas. Si el turno no permite un sueño prolongado, una siesta de 20-30 minutos puede mejorar la alerta y reducir la fatiga.

Señales de alerta

Si a pesar de seguir estas recomendaciones, experimentas somnolencia excesiva durante el trabajo, irritabilidad o cambios de humor frecuentes, dolores de cabeza, mareos o falta de concentración, o insomnio prolongado (más de 2 semanas) consulta con un servicio médico a bordo o en tierra. 
El sueño crónicamente insuficiente puede derivar no solo en problemas graves de salud como los mencionados anteriormente sino también en un mayor riesgo de accidentes. En este sentido el 70-80% de los siniestros marítimos son debidos a errores humanos, siendo la fatiga crónica un factor clave.
 

Conclusión

Dormir bien salva vidas y previene lesiones, reduce riesgos y asegura un entorno más saludable en el mar. Una tripulación descansada trabaja con mayor eficacia, mantiene la alerta y reduce la siniestralidad.  El buen descanso es una responsabilidad no solo individual del trabajador del mar mediante la adopción de hábitos que favorezcan el descanso, sino también organizacional de las empresas y armadores que han de garantizar las condiciones que faciliten el descanso y regulatoria de las organizaciones internacionales y autoridades marítimas que deben promover políticas globales de bienestar laboral.

*Purificación Vega, médico de Sanidad Marítima

➡ Leer más en el número 662 del mes de enero de la Revista MAR
 

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