Puertos ante la incertidumbre
19/03/2026

Marina mercante

A. Gutiérrez
Palacio de Congresos de Valencia
El impacto del cierre del Estrecho de Ormuz sobre el comercio marítimo mundial cayó como un aldabonazo en el arranque del I Congreso Nacional del Sector Portuario. No era una hipótesis de laboratorio, sino un factor que ya altera rutas, costes y decisiones empresariales. La geopolítica, convertida de nuevo en variable operativa, enmarcó con crudeza el tono de las primeras intervenciones y confirmó que los puertos españoles deben navegar este ciclo con resiliencia, cooperación pública‑privada y visión de largo plazo.

La inauguración corrió a cargo del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, y la presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia, Mar Chao, que coincidieron en señalar la estabilidad como bien escaso y la competitividad como objetivo común. Santano recordó que el sistema portuario “es uno de los grandes pilares del transporte, la competitividad y la economía”, y situó en 7.000 millones de euros las inversiones previstas hasta 2029 para descarbonización, conectividad ferroviaria y modernización.


Horizonte 2030

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, intervino para poner contexto inversor y dirección estratégica: reforzar competitividad, sostenibilidad y conectividad del sistema con ese plan de 7.000 millones hasta 2029, financiado con recursos propios y el Plan de Recuperación, con un especial acento en accesos ferroviarios, OPS (suministro eléctrico a buques) y proyectos puerto‑ciudad. Entre las actuaciones destacadas, el impulso a la terminal intermodal de Vicálvaro y el avance del Corredor Mediterráneo, con hitos próximos como el baipás de Almussafes y la estación intermodal de La Llagosta. Puente remarcó, además, la apuesta por la innovación con el programa Puertos 4.0, que aspira a rozar los 70 millones de euros movilizados, y por Port-Eolmar, proyecto pionero para adaptar líneas de atraque y explanadas al despliegue de la eólica marina, con 212 millones en juego entre las tres fachadas portuarias. La idea es clara: los puertos como palancas de descarbonización e industria, conectados por ferrocarril y con gobernanza tecnológica avanzada.

Cada euro invertido busca un sistema portuario más competitivo, verde y conectado.

Óscar Puente, ministro

Propósito: digitalización 

En las mesas sobre tecnología, la palabra clave fue dato. La Cátedra Smart Ports defendió que la elección de escalas dejará de depender solo de coste o capacidad para basarse en el potencial tecnológico de cada puerto: plataformas de intercambio, IA y modelos predictivos para planificar mejor y reducir costes. Europa avanza, pero a ritmo menor que Asia; España, por su estructura institucional y la coordinación de Puertos del Estado, puede aspirar a ser referente europeo en gobernanza de datos en cinco años, si convierte los pilotos en implantaciones y mide la rentabilidad más allá de lo operativo.
Ese vector tecnológico se cruza con la automatización de terminales. Ejecutivos de BEST (Hutchison Ports) y APM Terminals subrayaron que automatizar aporta flexibilidad en ciclos de demanda irregulares y eleva la resiliencia; Ership, en graneles, habló sin rodeos de una “mecanización sin marcha atrás”. El factor humano, insistieron, no desaparece: se revaloriza con nuevas competencias y perfiles especializados.

El EU ETS (régimen europeo de comercio de emisiones) sobrevoló los debates como una alerta temprana: datos iniciales apuntan a posibles distorsiones -desvío de tráficos a puertos extracomunitarios, mayor tránsito y deslocalización de inversiones-, lo que pide calibrar bien la convergencia entre políticas de la UE y de la OMI para evitar efectos no deseados. En paralelo, el Congreso recogió la necesidad de revisar el marco regulatorio nacional: está en marcha una actualización del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, así como la redacción del Reglamento de Explotación


Sobre la incertidumbre

 
Asistieron unas 650 personas y reunió a más de 50 expertos nacionales e internacionales en 12 mesas redondas.
Asistieron unas 650 personas y reunió a más de 50 expertos nacionales e internacionales en 12 mesas redondas. 
La referencia constante a Ormuz no fue retórica. Operadores como MSC y Boluda advirtieron de configuraciones de rutas, aumentos de fletes y repercusiones en costes que terminarán impactando en los consumidores. En Valencia, el director general de MSC España calificó la situación de “alarmante” y anticipó que afectará a la práctica totalidad de sus escalas en el puerto. Vicente Boluda, por su parte, subrayó que la logística no se dibuja de la noche a la mañana y alertó sobre el encarecimiento del gas y los efectos en petroleros ya afectados.

No fue casual la elección de sede. Valencia simboliza esa intersección entre sostenibilidad, digitalización y conectividad. La APV acapara inversiones -más de 900 millones en el periodo 2025‑2029- y se posiciona como nodo clave en el Corredor Mediterráneo, con proyectos de electrificación de muelles (OPS) y actuaciones que miden su impacto en calidad de vida urbana, eficiencia operativa y descarbonización real, no solo declarativa.


Objetivos claros 

Tres días, una docena de mesas y medio centenar de expertos después, el Congreso cerró con conclusiones ejecutables: impulsar un Plan de Digitalización coordinado por Puertos del Estado; acelerar OPS con viabilidad técnica y económica; fortalecer la colaboración público‑privada; ganar agilidad administrativa; y culminar la revisión normativa. Todo ello, con vocación de continuidad: cita de vuelta dentro de dos años.

La reconfiguración de las cadenas logísticas no se realiza de la noche a la mañana.

Vicente Boluda, Anave

El mensaje transversal fue que la competitividad ya no depende solo de profundidades de calado o de slots disponibles: hoy se juega en al menos cinco frentes simultáneos. Primero, resiliencia geopolítica, con la capacidad para configurar rutas sin perder servicio ni seguridad. Segundo, transición energética con inversiones que conviertan la sostenibilidad en ventaja de costes (OPS operativos o combustibles alternativos con business case claro) y en licencias sociales para operar mejor integrados con la ciudad. Tercero, intermodalidad ferroviaria que recorte tiempos puerta a puerta y emisiones. Cuarto, gobernanza del dato para programaciones finas, previsión y trazabilidad. Y quinto, personas: tripulaciones formadas, prevención y asistencia sanitaria especializada; y, en tierra, profesionales capaces de hacer que las soluciones tecnológicas se usen y escalen.

Este Congreso nace para mirar más allá del corto plazo”, dijo Gustavo Santana al inaugurar este evento. Al cierre lo confirmó: incertidumbre habrá, pero horizonte también. La agenda que sale de Valencia exige sincronizar a administraciones, Autoridades Portuarias, terminales, energéticas, tecnológicas, navieras y agentes sociales. Y medir -con datos y resultados- cuánto aporta cada euro y cada reforma al empleo, la eficiencia y la autonomía estratégica. La ventana de oportunidad está ahí: geografías como Asia u Oriente Medio han acelerado, sí, pero el sistema español combina posición con masa crítica, cultura de colaboración y una ruta financiera ya comprometida. Toca convertirla en ventajas comparativas palpables en la operativa diaria, en las cuentas de resultados y en la vida de las tripulaciones. 


El foco en las personas

Elena Martínez, directora del ISM durante su intervención
Elena Martínez, directora del ISM durante su intervención
Elena Martínez Carqués, directora del Instituto Social de la Marina (ISM), puso voz a una realidad que a menudo se da por sentada: la primera atención sanitaria a bordo la prestan los propios compañeros. De ahí la formación sanitaria marítima y los reconocimientos de embarque como vectores preventivos esenciales: “Los trabajadores del mar deben ir con una buena formación sanitaria a bordo porque cuando hay un accidente o una enfermedad a bordo son los propios trabajadores del mar, los propios compañeros, los que van a atender en primer lugar a esa persona y los que se van a tener que poner en contacto con nosotros para transmitirnos qué es lo que le está pasando”. Y, cuando la prevención no alcanza, explicó, se inicia el dispositivo asistencial -dos buques asistenciales dotados para emergencias- que es pionero en Europa por alcance y servicios. Subrayó que los buques asistenciales del ISM no son únicamente hospitales flotantes pensados para atender a heridos o enfermos. Su misión va mucho más allá, “ponen a disposición buceadores en caso de que sea necesario liberar redes y otros servicios esenciales que permiten a los pesqueros retomar la faena sin perder días -o incluso semanas- de actividad”.

El debate sobre el futuro laboral del sector completó el trípode competitivo junto a regulación e inversión. En la mesa sobre talento y profesiones marítimo‑portuarias, voces del Instituto Marítimo Español, WISTA y Randstad pusieron el acento en atraer a las nuevas generaciones y en alinear propósitos: en 2030, la generación Z será una parte sustancial de la fuerza laboral y busca entornos innovadores, participativos y con impacto real. Ese match será más fácil si la comunidad portuaria intensifica su presencia en ferias educativas y FP, y si acelera la contratación de perfiles de datos, ciberseguridad e IA que demanda la transformación digital ya en marcha en todas las Autoridades Portuarias.

➡ Leer más en el número 665 del mes de abril de la revista Mar
 

Actualidad