Francisco González. Director general de Pesca Marítima del Principado de Asturias
“La mar forma y transforma. Es una escuela de vida”
25/03/2026

Más Mar

Opinión

Patricia Romero
Declaraciones de Francisco Gonzalez
Francisco González es director general de Pesca Marítima del Principado de Asturias. Con él hablamos de la situación del sector en la región y de su extensa experiencia profesional vinculada siempre al mar.  

Hágame una radiografía del sector en Asturias.
En Asturias contamos con una flota extraordinariamente diversa, que incorpora todas las modalidades del Cantábrico, más barcos que operan en aguas comunitarias. Cada una de estas flotas tiene sus propios desafíos. 

La más numerosa es la de artes menores, que representa el 78% de las embarcaciones. Tres cuartos de esa flota son barcos de menos de 12 metros. Se trata de un modelo selectivo y de proximidad muy eficiente, en términos de sostenibilidad, pero vulnerable a cambios en los ecosistemas marinos o el clima. Aún así, la capacidad de alternancia de nuestra flota permite abrir nuevas vías de rentabilidad y adaptarse mejor a estas fluctuaciones. Desde la Dirección General de Pesca trabajamos para equilibrar viabilidad económica y sostenibilidad ambiental, orientando la gestión hacia modelos estables a medio y largo plazo. 

¿Es una flota competitiva?
Nuestra estrategia no es competir en volumen, sino reforzar el valor añadido de nuestro modelo artesanal con calidad, frescura y trazabilidad. Iniciativas como el sello “Pescados de Rula” consolidan identidad, elevan estándares y mejoran precios en primera venta frente a productos importados con menores exigencias.

El reto exige avanzar en tres frentes: diversificar, reforzar la sostenibilidad y promover intensamente la calidad de nuestros productos. Esta combinación, permite a la pesca asturiana mantenerse como un sector rentable, resiliente y bien posicionado ante las exigencias del mercado.

¿Qué caracteriza a la pesca asturiana?
Nos define la polivalencia. Tenemos una flota artesanal multiarte, capaz de alternar oficios, según la temporada, lo que garantiza adaptación y frescura del producto. 

Otro pilar clave es la red de planes de explotación, fruto de una gobernanza participativa entre Administración, cofradías, sector y comunidad científica. Gracias a ello gestionamos de forma sostenible recursos como pulpo, angula, ocle, percebe o erizo, aportando estabilidad y buenos resultados en conservación y rentabilidad.

Debemos añadir la red de 19 puertos pesqueros que organizan la actividad extractiva y actúan como motores económicos, comerciales y culturales de las villas marineras. Su actividad no solo refleja la diversidad de nuestros caladeros sino que sostiene una oferta gastronómica de primer nivel.

¿Y qué dificultades tiene?
La pesca artesanal asturiana afronta varios problemas: el aumento continuado de costes operativos o la falta de relevo generacional. También nos afectan factores externos como el menor consumo de pescado fresco, la mayor presión de las importaciones o las dificultades biológicas en pesquerías clave y todo bajo un marco normativo cada vez más exigente para una flota polivalente que necesita regulaciones ajustadas a su realidad.

Se añaden, además, algunas propuestas ambientalistas que plantean cierres o nuevos usos del espacio marino, que compiten con los caladeros tradicionales, lo que aumenta la presión sobre un sector vulnerable. Pese a ello, mantenemos una notable capacidad de adaptación. La profesionalidad del sector, la calidad de las capturas y el modelo artesanal y sostenible de la flota costera son fortalezas que permiten mirar al futuro con confianza. 

¿Es posible vivir dignamente de la pesca artesanal en Asturias?
Pese a que 2026 no está siendo un buen año para la pesca de bajura asturiana, sí se puede vivir dignamente en la región del sector.

Desde el Principado defendemos los intereses de nuestras flotas respecto a posibilidades de pesca y en dos de nuestras principales especies, merluza y bonito, hemos mejorado considerablemente en los últimos años. 

Por otra parte, gracias a la polivalencia de nuestra flota y a los planes de explotación diseñados en recursos de competencia autonómica, hemos alcanzado un equilibrio entre rentabilidad y sostenibilidad. Además, la dignidad del oficio de la flota artesanal exige medidas de conciliación y una modernización progresiva de barcos, equipos e infraestructuras, apoyada por ayudas anuales a la profesionalización, eficiencia y seguridad.

En su conjunto, rentabilidad, condiciones laborales, conciliación y modernización hacen que la pesca artesanal en Asturias siga siendo una actividad digna, viable y sostenible para los pescadores.

¿Qué hacen para combatir la falta de relevo?
Uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos es el relevo de patrones y armadores que, en la mayoría de los casos, tienen ya una edad avanzada. Para favorecer el relevo, hemos centrado nuestros esfuerzos en facilitar el acceso a las titulaciones profesionales, especialmente a las menores. Para ello, hemos ampliado la oferta formativa y aprobado una nueva normativa autonómica que introduce vías de acceso y promoción adaptadas a la realidad de nuestra flota. 
Aquí incluimos la formación online para las titulaciones básicas para facilitar la compatibilidad entre trabajo y aprendizaje. Aunque su desarrollo aún está pendiente, constituye un reto prioritario para los próximos años.

El acceso a las titulaciones menores es solo el principio. El sector necesita que los jóvenes puedan avanzar hacia titulaciones superiores que requieren alternancia entre embarque y formación presencial. Para ello es clave la colaboración entre armadores y centros formativos.

El papel de la Administración es acompañar y facilitar este itinerario, garantizando calidad y rigor en el aprendizaje, generando nuevas vías de promoción y reconociendo, de manera efectiva, la experiencia acumulada como instrumento real de cualificación profesional.
Atraer a jóvenes requiere consolidar un sector viable, moderno y digno, con barcos más cómodos y mecanizados, mejores condiciones de conciliación y opciones reales de desarrollo profesional y futuro empresarial. 
 
Francisco Gonzalez en lastres
Francisco González en el puerto pesquero de Lastres.

¿Cuál es la posición del Principado ante la entrada en vigor del Reglamento de Control?
Hemos trasladado a la Administración central y a la Unión Europea la necesidad de aplicar criterios de proporcionalidad y adaptación normativa para la flota de menos de 12 metros, la mayor en nuestra región. Esta petición se fundamenta en el análisis socioeconómico y operativo de la flota asturiana que elaboramos hace unos años, un documento que refleja con precisión su realidad y que se remitió a la administración pesquera nacional y a las instituciones europeas para defender nuestras particularidades.

El Reglamento de Control debe ajustarse a la operativa real de nuestras embarcaciones, caracterizada por mareas cortas, actividad multiarte y limitaciones tecnológicas propias de una flota artesanal. Por ello defendemos una simplificación de los requisitos digitales, evitando duplicidades y garantizando que las herramientas de control sean verdaderamente aplicables en el día a día.

Ha sido profesor de Tecnología Pesquera y trabajador en el ISM. Cuéntenos algo de estas experiencias.
Tras años embarcado en buques factoría, accedí a una plaza en la Escuela Náutico-Pesquera de Gijón, dependiente entonces del ISM. Allí trabajé como profesor de apoyo para los alumnos internos y después pasé a impartir exclusivamente el módulo de Tecnología Pesquera.
La docencia fue una etapa especialmente gratificante. Aún sigo recibiendo visitas de antiguos alumnos que, durante sus descansos, me cuentan cómo están los caladeros o cómo les va la vida embarcados. Ese vínculo humano, unido a mi experiencia en la mar, es de lo que más me ha enriquecido profesionalmente.

Guardo también muy buenos recuerdos de mi paso por el Instituto Social de la Marina. La Escuela y las dependencias del ISM formaban entonces el corazón de la actividad marítima en Gijón donde profesores, personal y alumnado convivíamos como una gran familia. Las jornadas de convivencia al final de curso reflejaban ese espíritu. Fue una experiencia que me aportó mucho a nivel personal y profesional.

También ha trabajado en Malvinas y Namibia. ¿Qué diría a los jóvenes que quieren iniciar una profesión náutica?
Mi vocación por la mar nació muy pronto, al crecer en un puerto pesquero donde la actividad marítima formaba parte del día a día. Tenía claro que quería trabajar en él.

Mi etapa como oficial de Puente en Malvinas y Namibia fue decisiva en mi formación. Trabajar en buques factoría y en mares tan exigentes me permitió conocer la pesca a gran escala, asumir responsabilidades importantes y aprender a tomar decisiones en condiciones duras. Aquellos años forjaron la disciplina, la serenidad y el criterio profesional que después han sido fundamentales en todas mis responsabilidades públicas.

A los jóvenes les diría que la mar forma y transforma. Es una escuela de vida incomparable. Les animo a embarcarse, porque solo viviendo en un barco descubrirán si esta profesión es para ellos.

La mar exige esfuerzo, pero devuelve carácter, responsabilidad, compañerismo y una manera única de entender la vida.

➡️ Ver más en el número 665 de la Revista MAR

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