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El informe de Consumo Alimentario presentado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación señala que desde hace casi dos décadas la ingesta de pescado en España cae en picado. El año 2024 finalizó con el volumen de compras más bajo de la serie histórica, con una pérdida del 36,2% respecto a 2008. Lubina, boquerones, salmón y conservas resisten la tendencia bajista al aumentar su presencia en la cesta de la compra.
Los españoles consumimos cada vez menos pescados y mariscos, pese a los conocidos beneficios nutricionales que para la salud tiene seguir una dieta rica en estos alimentos. Es lo que se desprende del análisis del informe de Consumo Alimentario 2024 presentado recientemente en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Para el titular de la cartera, Luis Planas, se observa “una tendencia general estable”, con un volumen de compra en bebidas y alimentos sin grandes variaciones respecto a 2023 y con precios más moderados. Sin embargo, dicha estabilidad no se refleja en el consumo de productos del mar que vuelve a caer en picado, un 3,7% menos que en el ejercicio anterior y descensos significativos en los segmentos de pescado fresco (-5,5%), pescado congelado (-5,4%) y mariscos, moluscos y crustáceos (-4,8%). Tan solo las conservas registraron un incremento (+2,1%) debido en parte a los precios más bajos y a la facilidad de uso. Los productos del mar son nuestros aliados para una buena salud.
El consumo per cápita de productos marinos alcanzó los 17,99 kilos/persona, casi un 5% menos que en 2023. El gasto por persona también disminuyó un 1,1%, lo que indica que destinamos menos dinero a la compra de estos alimentos. Concretamente, 2,21€ menos que el año anterior
El volumen de compras presenta una evolución similar en todos los meses, excepto en noviembre y diciembre, coincidiendo con el período navideño, que es cuando repuntan las ventas.
CONSUMIDORES
Si tenemos en cuenta los ciclos de vida, el consumidor intensivo de productos del mar en nuestro país es una persona con hijos mayores en casa y de edad media. También parejas adultas, sin hijos, y jubilados que adquieren mayor cantidad de estos alimentos que la media de la población. Por el contrario, en los hogares donde quien decide la compra tiene menos de 49 años se consumen mucho menos.
En cuanto a los lugares de compra, los españoles adquirimos pescado en los supermercados. La pescadería tradicional se mantiene en segundo lugar -lo que la hace particularmente relevante para el sector- aunque presenta una caída acusada del -5,8%, alineada con la tendencia general del mercado. Las comunidades autónomas donde más productos del mar se consumen son Andalucía, Asturias, Castilla y León, Galicia y País Vasco. En el lado contrario aparecen Illes Balears, Canarias o Cantabria.
En cuanto a las especies preferidas, solo lubina, salmón y boquerones presentaron en 2024 registros de consumo al alza al igual que las conservas.
La tendencia es preocupante. El consumo de productos del mar disminuye año tras año desde 2008, excepto en 2020 que se produjo un repunte por el Covid-19, aunque también por debajo de los registros. La pérdida de volumen de pescado en nuestros hogares fue un 36,2% menos que en 2008 lo que confirma una realidad sostenida en el tiempo. Más allá de circunstancias puntuales cada vez consumimos menos productos del mar.
La razón de este cambio en los hábitos de consumo en un país como el nuestro, con una gran variedad de pescados y mariscos, no es clara. Por ello, el MAPA va a elaborar un análisis que explique las causas. “Queremos ser rigurosos en el establecimiento de datos. Si bien se aprecia una disminución de consumo de pescado, hay alguna cuestión metodológica que nos plantea dudas. En algunos casos no encontramos la causa exacta y queremos dar respuestas”, dijo Planas en la presentación del informe.
El sector también se muestra preocupado. Desde CEPESCA, Julio Morón considera que “Pesca España está haciendo una estupenda campaña de promoción de los productos del mar entre los jóvenes, y quizás, habrá que incidir más en el consumo de pescado y mariscos y su relación con la salud”. Ideas no faltan. Conscientes de la necesidad de que se consuman estos alimentos y apoyar a pescadores y pescaderos, la Consellería do Mar de Galicia ha creado el “Bono Peixe” para incentivar la compra de pescado con bonos de 5 euros durante 10 semanas.