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Cierre de una travesía
14/10/2026
Más Mar
Opinión
Elena Martínez Carqués

Han transcurrido ya 27 años desde mi incorporación al Instituto Social de la Marina y casi seis desde que asumí la responsabilidad de dirigir esta gran entidad. Las despedidas nunca son fáciles; suelen estar cargadas de emociones, de recuerdos y, especialmente, de nostalgia cuando llegan sin haber sido buscadas.
Durante todos estos años me habéis enseñado a comprender, valorar y querer profundamente al mar y a las personas que viven y trabajan en él. He tenido el privilegio de conocer de cerca vuestra vocación, vuestro compromiso y el profundo respeto con el que desempeñáis vuestra labor. Esa pasión ha sido contagiosa y ha hecho que mi trabajo en el ISM se convirtiera en mucho más que una responsabilidad profesional: en una auténtica forma de vida.
Mirando atrás, son muchos los avances conseguidos juntos. Desde el primer momento tuve claro que era necesario devolver al trabajo marítimo el reconocimiento y la visibilidad que merece, y para ello impulsamos la presencia del Instituto Social de la Marina en congresos, foros, jornadas, ferias y todo tipo de espacios de encuentro y reflexión, mostrando la importancia de nuestra labor y la singularidad del colectivo al que servimos.
Asimismo, consideré esencial avanzar en la modernización de nuestra gestión y proyectar una imagen más innovadora y adaptada a los nuevos tiempos. Ese objetivo se ha materializado a través de iniciativas como la aplicación móvil ISM en tu bolsillo, diseñada específicamente para responder a las necesidades del trabajo en el mar; el impulso de la telemedicina; el desarrollo de la formación online; la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas; y la puesta en marcha de servicios digitales dirigidos a trabajadores y empresas. Todo ello sin renunciar nunca a la atención presencial y a la calidad del servicio que prestan diariamente nuestras oficinas.
También afrontamos juntos momentos especialmente difíciles, como la pandemia, que supuso un desafío extraordinario para un sector con las particularidades del trabajo marítimo. Gracias a vuestro esfuerzo, dedicación y colaboración, conseguimos superar aquella etapa con éxito y seguir prestando apoyo a quienes más lo necesitaban.
Entre los logros alcanzados, me gustaría destacar también la mejora de los coeficientes reductores del colectivo, un avance que permitió, por primera vez, que las mujeres pudieran beneficiarse de ellos, reconociéndose así la penosidad y peligrosidad de su trabajo en igualdad de condiciones.
Sé que aún quedan retos por afrontar y muchas oportunidades de mejora. Confío plenamente en vuestra capacidad para continuar avanzando y seguir fortaleciendo una institución esencial para la protección y el bienestar de la gente del mar.
No quería dejar pasar la oportunidad de despedirme y de expresaros mi más sincero agradecimiento por vuestro apoyo, vuestra confianza y vuestra entrega durante todos estos años. Me llevo conmigo innumerables recuerdos y el afecto de una comunidad profesional y humana excepcional, que siempre ocupará un lugar muy especial en mi vida.
Ha sido un verdadero honor dirigir esta Entidad y trabajar junto a todos vosotros. ¡Buen viento y buena mar!
➡️Ver más en el número 670 de la Revista MAR
Durante todos estos años me habéis enseñado a comprender, valorar y querer profundamente al mar y a las personas que viven y trabajan en él. He tenido el privilegio de conocer de cerca vuestra vocación, vuestro compromiso y el profundo respeto con el que desempeñáis vuestra labor. Esa pasión ha sido contagiosa y ha hecho que mi trabajo en el ISM se convirtiera en mucho más que una responsabilidad profesional: en una auténtica forma de vida.
Mirando atrás, son muchos los avances conseguidos juntos. Desde el primer momento tuve claro que era necesario devolver al trabajo marítimo el reconocimiento y la visibilidad que merece, y para ello impulsamos la presencia del Instituto Social de la Marina en congresos, foros, jornadas, ferias y todo tipo de espacios de encuentro y reflexión, mostrando la importancia de nuestra labor y la singularidad del colectivo al que servimos.
Asimismo, consideré esencial avanzar en la modernización de nuestra gestión y proyectar una imagen más innovadora y adaptada a los nuevos tiempos. Ese objetivo se ha materializado a través de iniciativas como la aplicación móvil ISM en tu bolsillo, diseñada específicamente para responder a las necesidades del trabajo en el mar; el impulso de la telemedicina; el desarrollo de la formación online; la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas; y la puesta en marcha de servicios digitales dirigidos a trabajadores y empresas. Todo ello sin renunciar nunca a la atención presencial y a la calidad del servicio que prestan diariamente nuestras oficinas.
También afrontamos juntos momentos especialmente difíciles, como la pandemia, que supuso un desafío extraordinario para un sector con las particularidades del trabajo marítimo. Gracias a vuestro esfuerzo, dedicación y colaboración, conseguimos superar aquella etapa con éxito y seguir prestando apoyo a quienes más lo necesitaban.
Entre los logros alcanzados, me gustaría destacar también la mejora de los coeficientes reductores del colectivo, un avance que permitió, por primera vez, que las mujeres pudieran beneficiarse de ellos, reconociéndose así la penosidad y peligrosidad de su trabajo en igualdad de condiciones.
Sé que aún quedan retos por afrontar y muchas oportunidades de mejora. Confío plenamente en vuestra capacidad para continuar avanzando y seguir fortaleciendo una institución esencial para la protección y el bienestar de la gente del mar.
No quería dejar pasar la oportunidad de despedirme y de expresaros mi más sincero agradecimiento por vuestro apoyo, vuestra confianza y vuestra entrega durante todos estos años. Me llevo conmigo innumerables recuerdos y el afecto de una comunidad profesional y humana excepcional, que siempre ocupará un lugar muy especial en mi vida.
Ha sido un verdadero honor dirigir esta Entidad y trabajar junto a todos vosotros. ¡Buen viento y buena mar!
➡️Ver más en el número 670 de la Revista MAR
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